Fando y Lis

Rauli

He transcrito las siguientes líneas que corresponden al guión de Fernando Arrabal realizado en la película “Fando y Lis”, del director Alejandro Jodorowsky.

fando y lisEl no-amor, oculto tras los pliegues de la apariencia, la hipocresía y la simulación

Dirección: Alejandro Jodorowsky

Guión: Fernando Arrabal

Acto I

El árbol se refujio en la hoja


Niño: Juguemos!

Padre: Bueno, yo soy un pianista.

Niño: Si tú eres un gran pianista y te corto un brazo qué haces

Padre: Me dedico a pintar

Niño: Y si eres un gran pintor y te corto el otro brazo qué haces

Padre: Me dedico a bailar

Niño: Y si eres un gran bailarín y te corto las piernas qué haces

Padre: Me dedico a cantar

Niño: Y si eres un gran cantante y te corto la garganta qué haces

Padre: … M… como estoy muerto pido que con mi piel se fabrique un hermozo tambor

Niño: Y si quemo el tambor qué haces

Padre: Me convierto en una nube que tome todas las formas

Niño: Y si la nube se disuelve qué haces

Padre: Me convierto en lluvia y hago que nazcan todas las hiervas

Niño: … M… ganaste! – me sentiré muy solo el día que no estes.

Padre: Si algún día te sientes solo busca la maravillosa ciudad de Tar. Si sabes buscarla, la encontrarás. Y cuando llegues a Tar la gente te traerá vino y soda. Y podrás jugar con una caja de música que tiene manivela. Ayudarás en la vendimia, y recogerás el escorpión que se esconde bajo la piedra blanca. Conocerás la eternidad y verás el pájaro que cada cien años bebe una gota de agua del océano. Cuando llegues a Tar, comprenderás la vida. Y serás gato y fénix y cisne y elefante y niño y anciano y estarás sólo y acompañado y amarás y serás amado y estarás aquí y allá y poseerás el sello de los sellos. Y a medida que caigas hacia el porvenir, sentirás que el éxtasis te posee, para ya no dejarte más.

(extracto)

Movimiento Pánico


Colectivo formado por Fernando Arrabal, el director de teatro chileno Alejandro Jodorowski y el pintor y actor francés Roland Topor , París, 1962.

Las primeras experiencias pre-pánicas parten de la dirección de Teatro de Vanguardia por Jodorowsky en Ciudad de México en torno a 1958/1959, así como de las obras del primer teatro de Arrabal, cuya cronológía el catedrático Torres Monreal establece entre 1953 y 1961.

Arrabal y Topor se conocen en París en 1960 y ese mismo año Jodorowsky llama a Arrabal a París (el chileno había dirigido obras del español en el país azteca) y viaja para conocerlo. Los tres artistas comienzan a frecuentar a André Breton en el café La Promenade de Venus, juntándose con los últimos miembros del surrealismo. Pero este movimiento ya estaba en decadencia y las divergencias generacionales eran palpables por lo que tras un año y medio o dos años de reuniones abandonan a Breton y montan las primeras reuniones pánicas por su cuenta, en el Café de la Paix, de París.

El nombre se inspira en el del dios Pan, el cual se manifiesta a través de tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad. Jodorowsky declara que el calificativo Pánico se le ocurrió a él (veáse el documental Arrabal, cineasta pánico) ya que creía que el movimiento debía tener un nombre propio, pues más que un epígono post-surrealista, se trataba de una especie de neo-Dadá.

«Entonces queríamos reírnos de la filosofía francesa, tan seria, aunque ahora, tal como está el mundo, deberíamos reírnos de la filosofía mundial, que no ha servido de nada», sostiene el propio Jodorowsky.

Equivalente a pluralidad-ubicuidad, el Movimiento Pánico es una intensa búsqueda por trascender la sociedad aristotélica y dejar un legado que impulse a la humanidad a una nueva perspectiva.

«El pánico es la crítica de la razón pura, es la pandilla sin leyes y sin mando, es la explosión de ‘pan’ (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento… loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la ‘seriedad’, es el canto a la falta de ambigüedad… Es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria de por medio… Y todo lo contrario», explica Fernando Arrabal, Premio Nacional de Teatro 2001.

En 1963, Arrabal dio una conferencia en Australia donde mostró las claves del Movimiento Pánico, definiéndolo como «una manera de expresión donde preside la confusión, el humor y el terror». Es un manifiesto muy parecido al del Surrealismo.

El Movimiento Pánico es una expresión artística que pretende anunciar la locura como supervivencia ante una sociedad en crisis de valores (la sociedad posmoderna). Sus autores sugieren un universo barroco, ostentoso, de un mundo delirante; una mezcla de contrarios: de amor y odio, tragedia y comedia, mal gusto y refinamiento estético, el sacrilegio y lo sagrado, lo individual y lo colectivo; el ritual ceremonial: en actos trascendentales de la vida; la visión onírica, y a veces cruel y satírica de la vida, la sinrazón del mundo; la repetición de las cosas, a veces se concibe el tiempo de manera circular.

El grupo hizo performances teatrales caóticos y surrealistas diseñadas para ser impactantes y encauzar las fuerzas destructivas hacia la paz y la belleza.

La coda del teatro pánico de Alejandro Jodorowsky se cierra por ahora con Ópera Pánica, la obra que concibió en familia alentado por sus hijos y que estrenó en Italia en 1993.

«Mis hijos Brontis, Cristóbal y Adán son todos actores, de modo que montamos una pieza escrita hace años: Ópera Pánica. La llevamos a Italia donde causó furor, la gente ríe del comienzo al final. El éxito se debe a la calidad de la obra, de la actuación y porque somos una familia. Una familia actuando unida pocas veces se ha visto en la vida», en palabras del autor.

Alejandro Jodorowsky disolvió el Movimiento Pánico en 1973, año en que estrenó su película La montaña sagrada en Estados UnidosLe panique, que aglutinaba diversos textos, de 1963 a 1973, de Jodorowsky, Arrabal, Topor y otros autores más jóvenes que se incorporaron después, además de un prólogo de Lis con el seudónimo de Dominique Sevrain y textos de autores clásicos como Baltasar Gracián o E.M. Cioran. mientras Arrabal y su esposa Luce Moreau, apodada Lis , publicaban en París el libro

El libro se publica primero en traducción italiana I Panici, Catania, Pellicanolibri, en 1972, y luego en francés en diciembre de 1973, erigiéndose como el manifiesto o compendio del movimiento Pánico. Quizá esta tentación del matrimonio Arrabal de institucionalizar o academizar el movimiento fue lo que motivó a Jodorowsky a disolverlo, además de que por aquel entonces no vivía en París, sino en Estados Unidos, más preocupado del mundo del cine y de sus experiencias contraculturales, hippies y del desarrollo de la conciencia.


El pánico arrabaliano

by Orange

Tras un primer teatro cercano a la poética absurda (a la poética, y no al componente ideológico de las piezas de Beckett e Ionesco) -con el que cosechó grandes éxitos- Fernando Arrabal se embarca en la aventura de la creación pánica, tomando de ella aquellos elementos que le eran válidos para plantear sobre las tablas sus principales preocupaciones. De ahí que para entender el pánico arrabaliano tengamos que partir de su componente psicodramático, que toma forma en la exposición del conflicto yo/superyo “El psicodrama deja paso al psicosociodrama. El venero profundo del pánico empieza a agostarse en el momento de mayor dominio de su retórica”. Al tratar este asunto se ha discutido mucho sobre el peso del biografismo en la obra de Fernando Arrabal; no cabe duda de que ese peso existe, si bien no debemos caer en la tentación de considerar las piezas dramáticas arrabalianas como una mera transcripción de la memoria. Hay de por medio una reelaboración de esta memoria, en la que el azar juega un papel primordial; además, no podemos dejar a un lado la creación de todo un universo ficcional articulado a través de un orden dramático.

La mayoría de las obras pánicas de Arrabal muestran  un protagonista masculino que habita un espacio cerrado; aquí surge la figura materna como elemento opresor, ya sea explícitamente (es decir, con la presencia física de la madre) v.gr. El gran ceremonial, ya sea implícitamente v.gr. El arquitecto y el emperador de Asiria. La madre es la personificación del superyo, y su principal tarea es proteger al yo de los peligros del mundo exterior. Este control materno -ya de por sí opresivo- se radicalizará cuando el personaje se encuentre con el otro, normalmente un personaje femenino; entre el yo y la mujer comenzará una relación caracterizada por el binomio erotismo/sadismo. Si para el yo esta relación supone una posible vía de libertad, para la figura materna es una notoria amenaza al “statu quo”.

Otro personaje que, si bien no suele aparecer físicamente en las obras de Arrabal, juega un papel fundamental en las tramas: nos referimos a la figura del padre, silenciada por la madre y reclamada de continuo por el yo.

Por medio de esta trabazón argumental, tan propia (pero no única) del pánico arrabaliano, se pueden entender mejor el resto de las características de esta etapa creativa del autor melillense:

  • Origen y concepción libres de censuras.
  • Predominio de las fijaciones y de las imágenes oníricas.
  • Acentuación de los comportamientos sádicos.
  • Base sagrada.
  • Tendencia a la forma ceremonial y al teatro total.

La finalidad del pánico arrabaliano parece dirigirse a la obtención de la catarsis. Ahora bien, no una catarsis en el sentido tradicional del término -purificar las pasiones por medio del temor y la compasión-; la catarsis pánica lo que pretende es acabar con el carácter negativo del que están cargadas las pasiones, para así poder librarse del complejo de culpa tan característico del yo en el teatro arrabaliano.

Por último, no podemos dejar de hablar de la ceremonia pánica. Torres Monreal define la ceremonia “como la secuencia, o serie de secuencias, cuyos componentes se ordenan según un ritual previo, codificado, estableciendo un modo de comunicación en el que las significaciones primarias se ven espontáneamente transcendidas en un plano simbólico”. En este sentido, Arrabal hace de la ceremonia la expresión formal del pánico, con lo que logra que la acción se convierta en ritual, y los personajes en oficiantes. El pánico se sustenta así sobre una base sagrada, idea que cobra aún más fuerza al comprobar que el tipo de ceremonia que con más frecuencia imita Arrabal es el de la Iglesia católica. Además, como en toda ceremonia, los elementos presentes en la escena adquieren un valor simbólico; por lo tanto, no es exagerado afirmar que el lenguaje escénico arrabaliano se equipara de esta forma a la liturgia religiosa.

Finalmente, podemos concluir que la intención última de la ceremonia pánica sería “mover al público, no a pensar como intenta Brecht, sino a entrar en contacto con la realidad primordial de su propia psique, a través de una depuración del lenguaje escénico que busca un terreno común entre el espectador y la escena .

Entrevista a Fernando Arrabal

by Javier Esteban


P: ¿Es Dios un ludópata?

R: Se es ateo ¡por sorteo! Como me ha tocado vivir aquí y ahora observo que, hoy, para mi gremio, Dios existe aún menos que Pinocho. Los más juiciosos bromean y argumentan que el Supremo Hacedor creó al hombre entre dos partidas de ajedrez. Con una jaqueca tremenda. En cuanto a la vida… suponen que la ha programado un delfín en su ordenador cubierto de ceniza.

Personalmente rezo todas las mañanas. Borges en Tokyo me confesó que él (tan agnóstico como yo, ¡pobre de mí!) también lo hacía porque… “se lo prometí a mi madre”. Rezo con la esperanza de recuperar la fe que tuve a los diez y ocho años cuando, a punto de entrar en la Compañía de Jesús, una mañana se me apareció (o creí que se me apareció) la Virgen.

(Y mientras tanto, y a lo suyo, el creyente astigmático sodomiza en Ibiza a la miope atea para intercambiar puntos de vista, a lo bestia.)

P: ¿Cuál sería su definición de inmortalidad?

R: Futuro en busca de porvenir.

P: ¿Daría Ud. permiso para ser clonado en vida?

R: Antes del parto, después del parto, vivo o muerto, feto o cadáver se hace se hará o se hizo de mi cuerpo lo que está mandado que se haga: me vacuno cuando me lo exigen, lleno declaraciones cuando me lo piden y solicito documentos cuando me lo ordenan. No atravieso frontera alguna, ni llamo por teléfono una sola vez, ni compro un chupete, sin que quede en registros oficiales, segundo por segundo.

P: Esgrima por cortesía un argumento no teológico ni humanista contra la clonación

R: El físico termodinámico hostil a la investigación de hoy diría: “Es el resultado de una ciencia, como la mecánica cuántica, que viola la lógica”.

P: ¿Qué obra nos recomienda para conocer el origen del Universo?

R: Si el orgasmo se asemejara a la descripción que de él se da en ciertas novelas y ensayos de hoy, creo que recordaría al big-bang original.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la conciencia y la voluntad de poder?

R: ¡Ojalá! Que los sometidos se rebelen al fin.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la fe, la esperanza y la caridad?

R: “La fuerza bruta de la memoria” vence sistemáticamente a la “inteligencia artificial”… porque el ordenador no cree ni en Jehova ni en Cristo ni en Mahoma. Pero en presencia de tanta miseria espiritual las tres virtudes teologales ¿se nutren de fervor incluso en la pantalla?

P: La Utopía ¿está superada definitivamente?

R: Es uno de los monstruos más repugnantes y sanguinarios de siempre. Los griegos la llamaron “quimera”: era un pajarraco de mal agüero con pico de harpía y cola de víbora. Tras el paso (hoy como ayer) de este bicharraco solo queda miseria y campos de concentración.

(Para vivir a costa de los demás un simpático demagogo ha inventado una fabulosa utopía destinada a liberar a pobres probos y a parados pelados. Para poder verlos desde su lujosa mansión (donde vive rodeado de secretarias desnudas) sus ayos y lacayos le han confeccionado un teleobjetivo de larguísima distancia).

P: ¿Preferiría Ud. jugar su última partida de ajedrez con el artefacto más desarrollado o con un semidios?

R: No me gusta quedarme a medias. Preferiría jugar con Dios ¡y ganarle! Para no llegar a este extremo irreverente Steinitz, campeón del mundo de 1886 a 1894, cuando jugaba contra El (en las aceras de Nueva York) le regalaba, por devoción, un caballo. Fischer, el campeón de hoy (desde el 1º de septiembre de 1972) reconoció que conseguiría hacer tablas con el Supremo Hacedor únicamente si tuviera la ventaja de jugar con blancas.

P: Qué opina de la pareja Picasso – Dalí

R: Picasso, con razón, es el patrón cultural de España, como un Santiago bis. En la batalla de Clavijo el apóstol mostró su eficacia, en el seno del ejército cristiano, como el pintor mostró su disciplina durante los años del estalinismo. Gracias a su estricta militancia (al totalitario partido que controlaba en ese momento el arte) protegió su portentosa obra artística.

Dalí, por el contrario, se negó a enrolarse en aquella máquina implacable. Por ello sus vetadores le han calumniado y negado. A Dalí le interesaron las hipótesis científicas audaces y las especulaciones filosóficas sorprendentes más que la protección de su obra artística.

(¿Por qué el servilismo voluntario suscita tal plaga de plagios?).

P: ¿con quién preferiría Ud. naufragar en una isla?

R: Con un ser de la inteligencia de la matemática Sophie Germain o de Sócrates, con la bondad de Buda o de Catalina de Siena y el encanto de Confucio o de la jovencísima Hildegard.

P: ¿Hay en estos momentos algún movimiento universal en las artes?

R: El de siempre: el que impone su orden conformista y diaboliza a rebeldes e insumisos.

(Me gustaría conocer la última previsión que escribirá el científico racional el día anterior al fin del mundo).

P: Háblenos del movimiento Pánico

R: En 1963 Jodorowsky, Topor y yo, tras tres años de asistencia casi diaria al grupo surrealista, creamos el “pánico”.

El “pánico” es la crítica de la razón pura, es la pan-dilla sin leyes y sin mando (cualquiera se puede decir miembro del grupo e incluso fundador de él), es la explosión de “pan” (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento… loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la “seriedad”, es el canto a la fatal ambigüedad, es la voluntad de aportar nociones que se creían despreciables al mundo de lo “grave” zapando al mismo tiempo los valores establecidos, es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria por medio…

… y todo lo contrario.

P: ¿Conoce Ud. el teatro alternativo actual en España?

Lo leo como la obra alterativa de mis alter ego. Es el teatro de los herederos de Cervantes y de Valle-Inclán. Estoy convencido de que, contrariamente a ellos, se representarán sus obras. Y que van a alterar el orden cultural (¡que tan bien saben alternar!).

P: ¿Cuándo estrena su próxima obra de teatro?

R: (Tras reir feliz, Arrabal responde) Como decíamos ayer… ¡inminentemente!

..

Marioneta de Papel

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Un comentario en “Fando y Lis

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