Ciencia Ficción en Chile, de la Literatura al Cine.

Marcelo Novoa

Abstract

 

   El siguiente artículo tiene como objetivo recorrer la cronología del género de ciencia ficción en Chile (CF). Recopilando antecedentes puntuales sobre las obras en el transcurso del tiempo. Esta cronología no contempla una visión absolutamente completa de la narrativa, pues siempre queda fuera un listado de obras y autores, a quienes se debe hacer justicia leyendo o visionando.

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La Ciencia Ficción (CF) en Chile tiene sus orígenes a finales del siglo XIX con la publicación de los libros El espejo del mundo (1875) del inglés Benjamín Tallman y Desde Júpiter de Francisco Miralles. Posteriormente y durante el siglo XX, numerosos autores aportaron de alguna forma con este subgénero literario, entre ellos Pedro Sienna y Ariel Dorfman. Sin embargo, no fue hasta la década de 1950, con la publicación de Los altísimos de Hugo Correa, que la ciencia ficción chilena no fue realmente considerada. En el siglo 21, el mayor sitio de difusión de la literatura de ciencia ficción en Chile es probablemente Puerto de Escape, espacio creado por el conocido escritor Marcelo Novoa y en el cual colaboran destacados especialistas en la materia como Sergio Meier, Luis Saavedra, Sergio Amira, Raúl Martínez, Marisol Utreras, Alexis Figueroa y Roberto Pliscoff (este último, poseedor de la mayor biblioteca de Ciencia Ficción chilena). En la actualidad, los libros más destacados son los de Jorge Baradit (autor de Synco e Ygdrasil) y Francisca Solar (autora de La séptima M).

La Ciencia Ficción (CF), tiene al menos un centenar de títulos y autores en Chile. Aventura que la mayoría ni siquiera ha hojeado. Hombres y mujeres que traen informes desde universos paralelos que aguardan por nosotros. Mauricio Novoa nos aclara que el rótulo de Ciencia Ficción al cual se le atañe este tipo de literatura fantástica, es una denominación cada vez más añeja, pero aún efectiva. Y aunque la mayoría de sus obras maestras trate de los peligros del futuro o suceda en parajes extraterrestres. No son necesariamente ni todas, ni las mejores de estas ficciones especulativas con base científica, divertimentos para adolescentes descerebrados. Sino por el contrario, representan gritos de alerta crítica con sus visionarias utopías. Mucho de ese equívoco es producto del cine norteamericano con sus guerras interplanetarias sin contexto y desastres medioambientales inverosímiles, que buscan encender en los lectores un morbo fácil y pasajero.

La literatura fantástica es la matriz de gran parte de la mejor literatura escrita en Chile; pero los críticos, de toda época, con su resignación ideológica tan cuerda, nos han hecho creer lo contrario. Y por ello, el realismo costumbrista, luego, el criollismo, y actualmente, un periodismo desechable socavan la fantasía creadora, difundiendo vulgaridad y superficialidad entre los escasos lectores.

Cronología del Relato Fantástico en Chile (1778 = 2006), las influencias.

   1778. L’An deux mille quatre cent quarante, de Louis Sebastian Mercier, fue la primera influencia proveniente de Francia y una de las tantas obras prohibidas y posteriores del autor, que fue un ferviente seguidor de Rousseau, y quien en 1770, publica la ucronía L’An 2440 (Amsterdam, 1770, 3 vols.) que reveló la sensibilidad de Mercier ante su tiempo, al proponer algunas evoluciones en educación, moral y política que habrían de darse, algunas, poco después en la Revolución francesa. Esta obra nada original pero curiosa, fue prohibida por la autoridad (y también en España, más tarde); se recuerda porque marca un cambio en la literatura utópica, al sustituir el ‘espacio’ imaginario habitual por el ‘tiempo’ imaginario, pensado a partir de la Francia de esa época. Supone un viaje soñado, en el que el autor aparece 700 años después, y se encuentra en un mundo cambiado. Sin ser original, plantea reiterativamente la idea de historia-progreso, apareciendo en el año 2440, en un París profundamente transformado, donde se han limado todas las costumbres habituales.

   1875. El espejo del mundo o El espejo del futuro, atribuida al autor inglés David Tillman o Benjamín Tallman, según distintas investigaciones, es la primera del género en ser publicada en Chile.

    1878. Desde Júpiter,  deFrancisco Miralles. Ingenioso sueño de la visita a otros mundos “por un santiaguino magnetizado”. Así, cerramos este período de palio ciencia-ficción chilena, como tan acertadamente la tildara, Roberto Pliscoff. Donde además podríamos agregar las obras Ocios Filosóficos y Poéticos en la Quinta de las Delicias (1829) de Juan Egaña, editada en Londres, donde se vaticinan descubrimientos y adelantos aún lejanos para nuestro presente. Y Don Guillermo (1842), de José Vitorino Lastarria, que permite atisbar en mundos paralelos comunicados por la Cueva del Chivato. Esta novela que ha sido leída exclusivamente en clave de alegoría política (pelucones y pipiolos enfrentados a muerte) todavía espera que algún crítico lúcido la reclame como la perfecta obra inaugural de nuestra literatura fantástica

   1913. Cuentos Fantásticos, Alberto Edwards. Sus relatos fueron publicados en la revista “Pacífico Magazine”, entre los años 1913 a 1921, a cargo del escritor Alberto Edwards y editada por Zig-Zag.  Sus páginas estaban llenas de cultura, se editaba en muy buen papel, y estaba profusamente ilustrada con fotografías, dibujos e ilustraciones.  También incluyó ficción y poesía, tanto de autores nacionales como extranjeros. En cuanto a la CF, publicó al menos una obra de Wells, Los primeros Hombres en la Luna, pero también otras obras que son de nuestro interés y que fueron escritas por chilenos.  El mismo Alberto Edwards, pero usando el seudónimo de Miguel de Fuenzalida, escribió una serie de relatos tanto policiales, con el detective Román Calvo, como de CF, en un ámbito más cercano a la política-ficción (un tema que Edwards manejaba muy bien).  Ambos series de relatos han sido reeditados luego en libros: Cuentos Fantásticos se llama la una, y Roman Calvo, el Sherlock Holmes chileno, la otra.

1927. Tierra firme, R.O. Land, seudónimo de Julio Assman. novela utópica escrita para calmar los miedos de la Gran Guerra. También tenemos El Dueño de los Astros (1929) de Ernesto Silva Román, relatos recopilados donde comparecen los peligros de la tecnología, envueltos en fantasiosas tramas futuristas. Alberto Edwards, por su parte, crea un súper agente panamericano Julio Téllez, quien lucha contra la opresión norteamericana, con certera premonición política.

   1932. Thimor, Manuel Astica.  inauguró en nuestras letras, el mito de La Atlántida. Tópico que se bifurcará hacia la mítica Ciudad Áurea, El Dorado, perseguido incansablemente por los conquistadores, como se puede leer en Pacha Pulai (1935) de Hugo Silva, un verdadero clásico juvenil de las aventuras del Teniente Bello. Mito que vuelve a reaparecer en La Ciudad de los Césares (1936) obra primeriza del gran Manuel Rojas, seguida de otra vuelta de tuerca utópica, En la ciudad de los Césares de Luis Enrique Délano, escrita en 1939. La taberna del perro que llora (1945) reúne historias fantasmagóricas y suprarreales de Jacobo Danke. Un libro divertido y sorprendente, El caracol y la diosa (1950) de Enrique Araya, una provocativa novela de humor ácido, situando sus peripecias veintitantos siglos en el futuro. Una verdadera joya de fantasía y lirismo, es la colección de cuentos La noche de enfrente (1952) de Hernán del Solar. Y no debiéramos dejar de mencionar Un ángel para Chile (1959) del cronista Enrique Bunster, una sátira sociopolítica muy actual.

   1951. Los Altísimos, Hugo Correa. Este autor realiza una labor silenciosa y notable, sumando novelas y relatos de CF durante 40 años, que merecen el elogio internacional y el ninguneo local. Hugo Correa (1931 – 2007) se adelantó a clásicos yanquis como Larry Niven (Mundo Anillo, 1963) y Arthur C. Clarke (Encuentro con Rama, 1973) al describir un planetoide artificial en plena efervescencia social, sin soluciones facilistas y con acabadas descripciones sicológicas. Luego vendrá El que merodea en la lluvia (1962), donde enrarece un ambiente rural con la presencia del monstruo extraterrestre de rigor; Los títeres (1969) que reúne cuatro relatos acerca de robots y sus amos. Para llegar a su novela breve, Alguien mora en el viento, incluido al final de la colección Cuando Pilato se opuso (1971). Más tarde, en Los ojos del diablo (1972) vuelve a incursionar en una variedad del realismo mágico de terror ambientado en el campo chileno, fórmula que repite en Donde acecha la serpiente (1988) esta vez, con la figura del mismísimo Lucifer como antagonista. Sólo las reediciones de Los Altísimos (73 – 83) asaltan solitarios el paisaje desolado y apolítico de esa década dictatorial. Entonces, publicará El Nido de las Furias (1981) que es su aporte a las distopías autoritarias tan queridas por el género. Y con La corriente sumergida (1993) que contradictoriamente, cierra su ciclo novelesco con un retorno a su infancia y adolescencia, a través de la narrativa realista de cierta picaresca santiaguina, propia de los autores de la Generación del 50.

   1967. Los Superhomos, Antone Montagne. Sin recepción de crítica ni valoración alguna. No así en España, donde Domingo Santos, y su respetada revista Nueva Dimensión, lo saludan como digno continuador de Hugo Correa. Se despide del género con un perfecto libro de cuentos No morir (1971). Debido al exilio, variados autores publicaron sus obras alejados de sus lectores naturales. Ariel Dorfman y La última canción de Miguel Sendero (1982), una novela futurista-experimental que describe una dictadura total. Otro notable adelantado en política-ficción es Francisco Simón Rivas y El informe Mancini (1983). Otro autor, interesantísimo, es Claudio Jaque, quien publica dos textos primordiales del período, su novela El ruido del tiempo (1987) perfecta cruza de CF clásica, con recursos del cómic underground. Y sus cuentos, que revisitan escenarios y personajes suyos: Puerta de Escape (1991). Aunque dentro del país -durante la Dictadura- se publicó poco, sí existieron autores dignos de mención. Las novelas: El dios de los hielos (1987) y Vagamundos (2001) de Carlos Raúl Sepúlveda, son propiamente CF secreta.

   1997. Flores para un Cyborg, Diego Muñoz. Uno de los mejores ejemplos de CF “dura” y política, muy bien escrita. Ahí se cuenta la historia de un científico experto en robótica, Rubén Arancibia, que después de pasar varios años exiliado regresa a su país, Chile, acompañado de Tom, cyborg que ha construido a su imagen y semejanza. Pese a haberse convertido en un país democrático, en el Chile que el protagonista se encuentra permanecen latentes los vicios de la anterior dictadura. Entre la nueva hornada de escritores fantásticos resaltan: Oscar Barrientos, con El diccionario de las veletas (2002); Jorge Baradit, con Ygdrasil (2005), novedoso cyber-chamanismo; Teobaldo Mercado Pomar con sus cuentos setenteros, Bajo un sol negro (2005); La Séptima M (2006) de la juvenil autora, Francisca Solar; El número Kaifman tecno-thriller esotérico de Francisco Ortega; y quizás, el más destacado, Sergio Meier, con su novela Steampunk o retrofuturista.

   2006. Años Luz, Marcelo Novoa. Mapa estelar de la Ciencia Ficción chilena, verdadera historia y antología de un género de larga data en nuestras letras y que, además, ha tenido -y tiene- enorme cantidad de talentosos exponentes, injustamente olvidados (incluso ignorados) por la historiografía literaria chilena.

La Narrativa Fantástica de Hugo Correa, la palabra Marciana.

El escritor y periodista Hugo Correa fue un pionero de la literatura de ciencia ficción en Chile, así como uno de los exponentes más destacados de este género literario, que cuenta entre sus principales cultores al británico H. G. Wells y al estadounidense Ray Bradbury. La presencia de seres extraterrestres de inteligencia escalofriante, de objetos voladores no identificados y del mal como una fuerza demoníaca son algunos de los temas recurrentes en su obra, que alcanzó una importante difusión nacional e, incluso, el reconocimiento internacional de los aficionados al género. Hugo Correa -quien llegó a ser presidente de la asociación UFO Chile- nació el 24 de mayo de 1926 en Curepto, Región del Maule. Comenzó sus estudios en el Liceo de Curicó y los continuó luego en el Internado Barros Arana. Más tarde cursó dos años de Derecho en la Universidad de Chile, hasta que decidió dedicarse a la literatura y el periodismo, actividad en la que se inició como colaborador del diario El Mercurio en el año 1947. Posteriormente fue redactor del diario La Nación y columnista en las revistas Ercilla y Paula. La fascinación por imaginar historias asombrosas y la obsesión por lo desconocido lo acompañaron desde la infancia. En 1951, Hugo Correa publicó su primera novela, Los Altísimos, la que fue reeditada y aumentada en 1959. Su debut literario tuvo una buena recepción de la crítica y la novela se hizo merecedora del Premio Alerce de ese año. También en 1959, Correa publicó su relato Alguien mora en el viento, que narra la aventura de dos astronautas en los islotes vegetales de Venus, por el que ganó en 1960 el Premio del Concurso Nacional de Cuento del diario El Sur. Un año más tarde publicó su novela El que merodea en la lluvia, sobre sucesos paranormales ocurridos en el sur de Chile. A fines de la década del sesenta Correa participó en el Writers Program de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos. Allí su trabajo fue presentado por el propio Ray Bradbury en una de las más prestigiosas publicaciones especializadas de ciencia ficción, The Magazine of Fantasy and Science Fiction, cuyo editor científico era Isaac Asimov. A su regreso, publicó las colecciones de cuentos Los títeres en 1969 y Cuando Pilato se opuso en 1971. Años más tarde, se editaron El nido de las Furias (1981) y Donde acecha la serpiente (1988). A pesar de su fama como cultor de la ciencia ficción, Hugo Correa cultivó también otros estilos literarios: escribió tres obras teatrales El diablo en la cabaña”, “La señora Laura no vive aquí” y “La trampa en el jardín– y una novela realista, La corriente sumergida, publicada en 1992. Numerosos relatos suyos han sido recopilados en antologías españolas, inglesas, norteamericanas e, incluso, japonesas. Asimismo, sus trabajos han aparecido en revistas como International Science Fiction, Nueva Dimensión de España -que publicó un número especial sobre el autor chileno en junio de 1972-, Norte de Holanda y Cuadernos del Sur de Argentina.

De todos los infiernos posibles para ser habitados por un escritor de talento, pareciera ser que la CF en Chile es una variante etérea, pero no menos categórica. Un género casi sin precursores, y aún más, con discípulos que le reconocerán tarde, mal o nunca, en un país tan poco dado a la diversidad, la tolerancia o siquiera, la curiosidad, sitúa a Hugo Correa, hoy, tras su fallecimiento, como un renegado de su propio futuro, viajando siempre, en una órbita de colisión con nuestra realidad.

Alejandro Jodoroswky “El INCAL”, y el caso del Cine de Ciencia Ficción en Chile.

El Incal, también conocida como La Saga de los Incales o Las Aventuras de John Difool, es una historieta de ciencia ficción realizada desde 1980 a 1988 por el guionista Alejandro Jodorowsky y el dibujante Moebius. Con más de un millón de ejemplares vendidos, traducido a más de veinte idiomas, y reeditado innumerables veces (tres, en España) es el cómic europeo más divulgado de la Historia del cómic desde 1980 hasta la actualidad.

Al Universo del Incal de Alejandro Jodorowsky, Moebius, Juan Gimenez y Janketov, corresponden seis volúmenes más tres sagas posteriores que completan la obra.  El Incal surge como respuesta ante la frustración de verse cancelada la propuesta de adaptación del libro “Dunas” de Frank Herbert al cine, con un gran equipo ligado a las artes visuales y al cómic, Jodorowsky plantea llevar a cabo el proyecto igualmente, pero a través del comic, es así como nace El Incal. Junto con diversos dibujantes de alta talla mundial logra explorar cada elemento del universo, con personajes intensos, guiones poéticos, y con fuertes guiños a la guerrilla literaria chilena. Estas sagas pueden leerse por tomo, todo junto o por separado, cada versión del universo Incal es único.

En su argumento, John Difool es un detective de poca monta que con la ayuda del extraño pájaro que tiene como compañero será capaz de moverse en el terreno de la metafísica. Sus indagaciones les llevarán por un mundo de aventura heroica y símbolos en el que el objetivo será alcanzar la realización personal a través de la iluminación. (…) En su viaje iniciático pasará por diferentes etapas, primero deberá encontrar su valor interior y encontrar a sus aliados, con los que será testigo de una revolución contra la nobleza (El incal luz), visitará el centro del planeta (Lo que esta abajo) y seducirá a una reina alienígena para evitar una guerra intergaláctica (Lo que esta arriba).

En 1974 el director Alejandro Jodorowsky fue elegido para llevar al cine la adaptación de ‘Dune’, una emblemática novela de ciencia ficción escrita por Frank Herbert. El proyecto fue apoyado por inversionistas privados y celebridades entre las que se encontraban músicos de rock (John Lennon) y pintores famosos; todos dispuestos a donar para el realizador chileno que en ese momento gozaba de fama y reconocimiento internacional. Con el apoyo de sus amigos famosos Jodorowsky reunió 9.5 millones de dólares, una cifra descomunal para los presupuestos de la época. Con ese dinero se propuso filmar la película más ambiciosa y demoledora en la historia del cine: “un filme que causará el mismo efecto alucinógeno del LSD , durará 10 horas y se dividirá en tres capítulos” adelantó el cineasta a los diarios de la época.

La pre-producción de ‘Dune’ es legendaria; Jodorowsky gastó 2 millones de dólares para contratar a los que consideraba la gente más talentosa del mundo, entre ellos: Pink Floyd (realizarían la banda sonora), Salvador Dalí (encargado de la creación del castillo donde vive el protagonista de ‘Dune’), Jean “Moebius” Giraud (diseño de naves y transportes tecnológicos), H.R. Giger (diseño de criaturas y personajes), Orson Welles (asesoría técnica y actuación), Dan O´Bannon (co-guionista) y Douglas Trumbull (encargado de los efectos especiales).

La película nunca se filmó, los inversionistas y productores se espantaron al descubrir la rapidez con la que Jodorowsky se gastaba el dinero ya que el 30% del presupuesto se había ido tan sólo en gastos de creación de conceptos, música, guión y arte; la filmación todavía estaba lejos por lo que decidieron cortar el apoyo, despedir al director y vender los derechos a otros productores interesados. Después del fracaso de ‘Dune’, los convocados por Jodorowsky siguieron trabajando en otros proyectos inspirados en los temas y estilos sugeridos por el director y cambiaron el cine de ciencia ficción para siempre; H.R. Giger participó en ‘Alien’, Jean “Moebius” Giraud diseñó el mundo tecnológico de ‘Blade Runner’ y Dan O´Bannon escribió el guión de la animación de culto ‘Heavy Metal’.

Alejandro Jodorowsky intentó dirigir la película más ambiciosa en la historia del cine, un proyecto que nunca se concretó y cuya historia se ha convertido en todo un hito que ahora inspira la creación de un documental llamado ‘Jodorowsky´s Dune’, una producción que buscará esclarecer los hechos, recuperar el proceso creativo y mostrar más de lo que pudo ser.

Aparte de este connotado lapsus jodorwskiano, en Chile,  la minúscula industria local ha generado Causto del director Álvaro Pruneda, considerada la primera película de ciencia ficción nacional. También es destacable el cortometraje “Renacimiento” de Inti Carrizo, que ambientado en el universo de Star Wars recibió el premio Audience Choice Award Lucasfilm SWFMC 2010, otorgado por la empresa Lucas Film. Posteriormente son destacables Solos de Jorge Olguín y Chile puede de Ricardo Larraín, que aunque es una comedia, cuenta la historia del primer astronauta chileno en el espacio, interpretado por Boris Quercia. Como podemos ver, el género en si, es aún inexplorado y seguirá siendo un desafío para la industria cinematográfica y audiovisual chilena.

Niño Azul

Rauli

Primer libro de cuentos del autor inédito Rauli, pseudónimo naturalista del joven realizador Roberto Aymani quien con una mezcla de ucronía y mitología antigua en su relato, nos plantea una historia fantástica dividida en tres relatos. El primer cuento llamado Udumbara, cuenta la historia de dos niños Amdo y Kham, quienes deberán peregrinar hasta un templo movidos por la sequía que azota a la región del ciervo. El segundo cuento, llamado La Pagoda Blanca, cuenta la historia de una  niña llamada Purusha, quién vive a cargo de su abuela Prakriti, hasta que cumple su mayoría de edad y decide subir al monte Meru en busca de las respuestas que antaño anhelaran sus padres. Finalmente, el libro remata con el cuento llamado El Viaje de Latif, una historia  que nos relata las proezas de un hombre, quien movido por la necesidad de encontrar a Farah, atraviesa los mares encontrando el peligro y la aventura final.

“Para mi, escribir este librito ha sido una experiencia equivalente a un Yidam o la descripción de un estado interior, así como un método para comprender ese estado.’

Referentes Bibliográficos

= Memoria Chilena, Literatura de ciencia ficción en Chile.

= Biblioteca junto al Mar, Ciencia Ficción en la revista Pacífico Magazine.

= Comentario literario: “Cuentos Asombrosos”, Alberto Edwards, 1957.

= CHILE FANTÁSTICO (1810 – 2010), por Marcelo Novoa.

= 10 Obras imprescindibles de ciencia ficción chilena, por Emiliano Navarrete, noviembre 2011.

= Años Luz, de Marcelo Novoa.

= La Saga de los Incales, por Francisco José Súñer

= Dune, la película de Jodorowsky que no fue, por Jorge Báez.

 

Marioneta de Papel

Rauli

“Confieso que he escrito a tientas, dejándome llevar por la aventura misma de escribir, lo cual fue equivalente a un descubrimiento. La figura del niño que trabajo, es una iconografía que  retrata el imaginario de la infancia. Las batallas y las representaciones del bien y el mal, no representan literalmente alguna fuerza física o inmaterial, sino la metáfora de la lucha situada en la mente.  hay un sentido para los cielos que me gustaría compartir y se refiere a todo lo que se puede abarcar con el amor”.

Udumbara: flor que nace muy raramente cada tres mil años y que sirve de punto de comparación para evocar la rareza de un acontecimiento.

 — por Rauli
 
 
 
 
 

Andrei Rublev

Film by Tarkovski

Transcrito por Rauli

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(Teófanes el Griego y Kirill)

min 21:25

= ¿Hay alguien en casa?

= Usted sólo vino para ver

= Si, para ver

= Entonces mire, pronto estaremos acabados

= Entonces usted es Teófanes el Griego

= Porqué me mira, mire para allá ¿de dónde es usted?

= Del monasterio Andronnikov

= ¿Monasterio Andronnikov?, por casualidad no será usted Andrei Rublev

= No

= Oí a todos elogiar a ese Andrei Rublev

= Él es bueno, pero no tanto así. Que colores tan delicados, oh señor…

= Porqué se detuvo de elogiarme, continúe

= No puedo, no encuentro las palabras correctas… Konstantin kostechevsky tenía razón cuando dijo… “apenas aquellos con la verdadera percepción pueden alcanzar su esencia”, entretanto de Andrei yo diré, él es como un hermano para mi. Es aclamado, es verdad, el pinta bien, con sutileza. Pero hay algo faltando en su trabajo. No hay algo maravilloso, no hay fe que venga de lo profundo de su alma. No hay simplicidad. Como dijo Epiphanius en la vida de santo Sergueius, “Simplicidad sin regocijo” lo sagrado es así. “Simplicidad sin regocijo”

= Veo que usted es un hombre sabio

= Si fuera verdad sería una bendición. Pero si alguien es ignorante ¿no es mejor ser guiado por el corazón?

= En mucha sabiduría hay mucho sufrimiento

= Dicen que usted pinta deprisa

= Si trabajara de otra forma quedaría hastiado, una vez gaste una semana en una imagen

=¿Y usted la tiró?

=No, use la tela para amasar repollos… es todo tan aburrido, tengo pupilos y asistentes en abundancia pero ninguno sirve. Ellos no saben ni leer ni escribir. Ayúdeme, sea mi asistente

= No ría de mi

= No estoy riendo, en la primavera preciso pintar la iglesia de la asunción en Moscu y no tengo asistentes para hacerlo. El techo está siendo construido, ¿usted entiende?

= Entiendo, pero yo no sería capaz

= Iré a enseñarle ¿ya preparó usted un muro? es inteligente, hasta estos idiotas consiguen preparar uno

= Yo dije, no es definitivo. Es usted quien sabe. Pero es bueno que no cambie de idea, pues yo guardo rencor

= Puedo cambiar de idea pero será un pecado para usted

= Un monje desconocido se le aparece a usted, y a usted le gusta el hecho de poder conversar con él sobre libros… y decide llevarlo consigo y favorecerlo. Pero no he leído un libro hace años y ni quiero hacerlo

= ¿Y porqué?

= Es otro mi camino

= Vió… y usted no quiere ayudar. Moriré en breve

= No debe decir eso

= La otra noche soñé con un ángel. El dijo: venga conmigo. Yo respondí: moriré en breve sin usted…. ¿va a cambiar de idea?

= Apenas con una condición

= Lo que usted quiera ¿dinero?, le daré la mitad de mi salario, ¿está bien?

= No, yo trabajaré gratis, si usted mismo viene al monasterio Andronnikov a buscarme, frente a la comunidad, la hermandad y frente a Andrei Rublev. Entonces yo deberé servirle como un esclavo, como un perro, hasta el final de mis días

=¿Cuál es tu nombre?

=Kirill

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(luego, pasado los días Kirill reflexiona en la habitación del monasterio)

voz en off:

“Siente el jubilo de tu alma muchacho y deja a tu corazón festejar los días de tu juventud. Camina con tu corazón y ve con tus ojos. Pero no olvides que por tus actos Dios te juzgará. Recuerda ahora a tu creador en los días de tu juventud, antes que vengan los tiempos de aprobación. Llegaran  próximos a los días en que dirás… no me complazco en ellos. Recuerda ahora a tu creador, antes que el cordón de plata sea suelto, el vaso dorado sea quebrado, el cántaro aplastado en la frente o la rueda quebrada en el pozo. Entonces el polvo volverá a la tierra como era y el espíritu volverá a Dios que lo creo. “vanidad de las vanidades” dijo el pregonero, “todo es vanidad”

“Las palabras de los sabios son como las bendiciones y las palabras de los eruditos son como clavos martillados hasta el fondo por un pastor. Por lo tanto hijo, debes separarte de esos libros producidos hace un sin fin, mucho estudio impone desgaste en la carne. Dejemos de oír las conclusiones del asunto en su totalidad. Teme a Dios y obedece sus mandamientos, pues para el hombre eso es todo”

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(Teófanes el Griego y Andrei Rublev)

= Dígame con honestidad ¿el pueblo es o no ignorante?… y ¿es o no es?

= Son ignorantes, pero que culpa hay en ello

= Es la propia estupidez, acaso nunca peco de ignorante

= Todos lo hemos hecho

= Yo también, Dios nos perdone. Está  llegando la ultima sentencia, arderán como velas. Escriba mis palabras, uno acusará al otro de sus pecados para defenderse

=¿Cómo puede pintar con tales ideas y hasta aceptar la glorificación? Me torne un ermitaño, viví en una caverna…

= Yo sirvo a Dios no al hombre… y sobre la oración. Lo que hoy es orado mañana es burlado. Ellos te olvidarán, me olvidarán, olvidarán todo. Vanidad y cenizas, peores cosas ya fueron olvidadas. La humanidad ya cometió actos de estupidez y villanía… y ahora no hace mas que repetirlos. Todo es un ciclo eterno que se repite siempre. Si Jesús volviese a la tierra lo crucificarían nuevamente

= Es claro que si apenas el mal fuese recordado, usted nunca estaría feliz en presencia de Dios. Tal vez debamos olvidar algunas cosas, pero no todo. Usted sabe… yo no se como decirlo

= Entonces calle y escuche. Recuerde el viejo testamento. Jesús enseñó al pueblo en los templos. Para que ellos se reunieran más tarde para matarlo, crucifíquenlo ellos gritaban, crucifíquenlo. ¿y los discípulos? Judas lo vendió, Pedro lo negó. Todos huyeron, en tanto eran los mejores

= Pero ellos se arrepintieron

= Eso fue después cuando ya era demasiado tarde

= Nunca es tarde para el arrepentimiento. Usted piensa que las personas sólo pueden hacer el bien. Claro que las personas practican el mal, pero no se puede culpar a todos, es difícil y pecaminoso creo. Judas vendió a cristo y quién lo compró, personas. ¿Quién acusó a cristo? los escribanos y los hipócritas que no pudieron encontrar testigos por mas que intentaron ¿quién atestiguaría contra este inocente? Mas tarde encontraron traidores

= Fueron encontrados inmediatamente, y no solo uno sino dos

= Los hipócritas eran maestros en fraudes, educados. Ellos estudiaban para ganar poder, para ganar ventaja sobre la ignorancia del pueblo, precisamos recordar que ellos eran pueblo, de la misma sangre, de la misma tierra. El mal está en todas partes alguien siempre irá a venderlo por treinta piezas de plata. Nuevos infortunios asolarán constantemente al campesino, los enemigos, la enfermedad, la plaga y ellos trabajar, trabajar y trabajar cargando la cruz de la resignación, sin desesperarse, en silencio y pacientes. Ellos sólo piden a Dios tener fuerzas suficientes. Entonces ¿Cómo podría Dios no perdonarlos por su ignorancia? usted mismo lo sabe, a veces está cansado y encuentra una mirada humana en la multitud y todo se torna mas leve ¿no es así? usted habló de Jesús, tal vez el halla nacido para conciliar a Dios y al hombre y si murió en la cruz es porque había sido premeditado, y su crucifixión y muerte fueron voluntad de Dios. Eso traería la ira sobre aquellos que lo crucificaron, pero de aquellos que lo amaban, si estuviesen cerca de él en aquel momento, pues lo amaban como apenas pueden amar los hombres. Pero si él los hubiese abandonado por su propia voluntad. Demostraría injusticia o tal vez crueldad. Tal vez aquellos que lo crucificaron lo amasen pues ayudaron en el plan divino.

= ¿Usted entiende lo que está diciendo? …ellos lo exiliarán, y renovarán sus  figuras

= ¿No es verdad? …también usted dice siempre lo que piensa

= Pero no soy monje, soy un hombre libre

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Día Santo, primavera de 1408.

Min 56:47

Andrei Rublev (biografía del pintor medieval)

Film by A. Tarkovski

 

(Андрей Рублёв) (1966)

MARIONETA DE PAPEL

Rauli

Más de Mar

I

Una gran sequía es tu voz, umbral de una cuerda es el pórtico de tu voz. Donde caminan palabras sin soga, hacia un fondo, en inminente caída. A los pies de un verdugo, lejos de la incredulidad: tus ojos, antes colmados de lívida impresión. Óvalos donde duermes verdaderamente, colmada de idiomas embriagantes, aún inmune a la turbación. Yaces en tus sílabas, en un prolongado silencio como virtud, en un ancho mundo de historias imposibles, con voluptuosidad, sin remiendos de pequeñez.

No has creído en nada. Por tanto, no me queda más que declarar tu extinción sin remedio. Cuando la noche arroja tigres que despedazan los sueños, sé finalmente quien eres: vacío. La última palabra para ti es la imposibilidad. Y aún en el silencio, retumba la voz. En la abstracción de tu desnudez, en el rapto, ausente, en la contemplación de tus labios, tus labios en tu voz.

II

La violencia nos acedia, cuerpos tras una nube candente en opulencia, mártires trágicos al fondo de un espejo caen. Una actriz sin emoción dirige el acto, mecánica y demandante se fascina a expensas de grandes líneas. Diálogos de estatuas desconsoladas, con  expresión desafiante en espectáculo.

La tierra se abre ante la determinación. Un montaje espléndido e inusual se levanta, entre dardos de lenguas y espadas. A orillas la gente espera el resultado de la ocupación fantástica, la representación pública, como árboles en llamas.

III

Violento es el miedo en las mentes, y en las vírgenes sus delicias, letras prescritas que hago mías. Amor que no he encontrado, así como quisiera hallarlo.

 

Rauli

Rauli

Cauzulor

Reclamo la pertenencia de tus ojos, que se enfrentan, en distintas eras, a los vientos conquistadores de las direcciones del mar. Contemplativos bosques sobrevivientes de un viaje inseguro.

A un costado del ciprés, el aromo, el Arrayán. Una palabra que cae de otro árbol, cuando el viento nace, cuando el viento crece. ¿Acaso puede un pueblo sobrevivir sin la palabra? Habla el gran viento Ckuri, interpelando a los hombres libres, cuando se despliegan lenguas multicolor, que todo condensan, todo disipan.

Como persuadirte de la magnitud natural, pequeño, escucha. La ilusión aparenta formas fantásticas, otro radio es la inmensidad, cuando florece sabia, la tierra viva.

Reconoce a tiempo la vida, como yo reconozco el terror o la barbarie. Hay quienes sofocan el pulso de las palabras. Levanta tu intuición más nata, donde sea que te encuentres, analista del tiempo. Sobreponte al miedo, con mirada de proeza intangible.

Cambia la dirección del viento, el puma sigiloso desciende, nos acompaña.

II

La ignorancia es para algunos del todo negativa, grandilocuente búsqueda el conocimiento, lucidez inexorable. Mejor la intuición inofensiva, desentrañando la mortandad que llevamos dentro.

Hay una degeneración en el pensamiento, la verdad un oportunismo; fuera del registro de la voz. Ante la indagatoria, farsas con símil de certezas, ante el sufrimiento, artefactos de pomposidad y hedonismo. Imperio abrupto, sin tiempo para el misterio de la vida. 

Atrás la tierra de mis ancestros, lo sagrado en los elementos. Es mi piel una lava curtida, en el valle los corderos de mi padre pastan ¡madre mía! Demonios danzan.

La espera termina, hojas que se pagan en manda, matiz cálido de altura y desolación duermen.

Vértigo es la orilla volcánica, gigantes planetarios nos observan, humos y ¡hayes! Te dedican este canto, llamado cauzulor, de la lengua nuestra. Respeto a los antepasados que nos protegen, curativa mente.

III

Me declaro facción que se redime, atravesado el umbral. Habito una franja que no reconoce raíces, y en el orbe la cosa no es mejor. Soy Igual a todas las especies y anhelo ver la semilla crecer, suavidad de una mano, risa de niños.

Nos quieren culpar por pertenecer al origen. Voy ausente, en la lejanía natural y pasiva. Vuelvo a éste punto, derribo artilugios con el Waki. Pido perdón por todas mis ofensas y las de aquellos que desconocen el camino antiguo. Danzo círculos alegres, en la frontera de mi corazón. Suenan instrumentos, igual al  viento y todas las aguas.

 

Rauli

 

Rauli

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Nuestra naturaleza

A las palabras definitivas se escapa.

Si preguntas quién soy,

Quedo desprovisto de toda identidad,

En la experiencia de mi presencia y el vacío.

Comparto mundo con el aniquilador.

Y entre gentes se  mueve libre mi ignorancia,

Abriéndose paso,

Tal como es.

Quisiera reconocer el pensamiento cuando surge,

Con la intención de entregar, para ti, alguna claridad.

En cambio,

Veo ideas como dibujos diluidos en las  aguas de su originación.

Y dormido me engañan los perniciosos patrones de la mente

Sin poder atrapar perfumes de esencias.

Naga[i] de los mares,

No hay acción posible.

Oyente del Dharma[ii],

Observo como todo pasa

Mientras danza por los aires la pesada cabeza de dragón.

Llego al refugio hogar del alma

Y cae en parcialidad la comprensión adormecida.

Dham[iii] salgo de tus puertas

Al sin camino de los bosques,

Nado perdido en el Samsara[iv].

Una orilla desértica se levanta,

Con incandescencias de frío lacerante.

Mallku Achachila[v] abre en altura ojos de lago turquesa

Matices púrpuras,

Bóvedas planetarias,

Señales cósmicas,

Vidas estelares.

Avanzo en el contraste

Encendiendo estrellas de fuego azul

Anidadas entre las rocas

Cuando el ruido ha sido combatido

En las miradas salvajes, en los oídos del grito

Se ilumina un árbol que pende en las alturas

Extendiendo raíces hacia los cielos,

Con diferentes himnos de oración en sus hojas.

 

Apocalípticas del sueño

.


[i] Mitología hinduista, Nagás: semidioses inferiores con forma de serpiente.

[ii] Del sánscrito védico sig. religión eterna (sanatana dharma), orden social, virtud, mérito, ley universal de la naturaleza que se encuentra en cada individuo y en todo el universo.  Manifestada por movimientos regulares y cíclicos. En el budismo dharma (entendido como doctrina) se dividió en sutras, vinayas y abhidharma. El dharma es uno de las tres joyas (mani) o tesoros junto con Buda y Shanga. «triple refugio»:

En la shanga me refugio

en el dharma me refugio

en el Buda me refugio

y por ellos actúo.

[iii] Del sánscrito védico sig. lugar sagrado

[iv] Del sánscrito védico sig.  el ciclo de nacimiento, vida, muerte y reencarnación

[v] Del Aymara sig. espíritu de las montañas, representa la cumbre, no sólo geográfica, sino también jerárquica; por ello también se denomina Mallku a un tipo de autoridad política, que junto a la T’alla, son autoridades de la marka (un tipo de organización regionales). Mallku es el espíritu y la fuerza de las montañas y una presencia poderosa en las alturas, la cual encuentra su representación en el cóndor. Mallku se convierte en el relacionador de la vida de los hombres y mujeres en el aka pacha (tiempo y espacio de hoy) con el alax pacha (tiempo y el espacio sideral del más allá). En el plano más cotidiano de la vida social, el Mallku es el relacionador de los hombres y mujeres con los apus (los cerros sagrados) o los espíritus y las fuerzas de la vida de las montañas. Los Aymaras hablan y dialogan respetuosamente con el Mallku, y realizan su culto en la falda del cerro. Dentro del concepto de los seres sobrehumanos, los Achachilas forman, junto con la pachamama, la categoría más importante. Son los grandes protectores del pueblo Aymara y de cada comunidad local. Como las montañas y los cerros, que son sus moradas, abrigan al hombre. Existe una relación filial entre los Aymaras y los Achachilas, porque estos últimos son los espíritus de sus antepasados lejanos, que siguen permaneciendo cerca a su pueblo, supervigilando la vida de los suyos, comparten sus sufrimientos y sus penas, y les colman de sus bendiciones. Los hombres les pagan por todo esto, respetándoles y ofreciéndoles oraciones y ofrendas.

Marioneta de Papel

Rauli

Ignición

I

Sufro de carácter utópico, la forma irrealizable. Oh! Arte dramática, ilusión sustitutiva, inmaterial en la palabra. Sin afán de pensamiento o predicción, te preparo con la imagen viva, que doblega la tensión de tu encanto, del cual no me libero. ¿Qué es lo que reverencio hasta el temor, si permaneces inalterable? Nos acecha el peligro, el fin que no estremece, el fracaso de las consideraciones filosóficas.

No renuncia en mí lo severo, a cambio de maneras o estereotipos. Aún sin retratar absolutamente la ausencia, abrazo el júbilo de la juventud, festejando en los ojos. Porque conocer es otro camino, de palabras como clavos martillados hasta el fondo. Que se oxidan y que poco importan.

Preciso buscar fuera del misterio, de la impostura. La experiencia universal que nos abandona, a la cual nos acercamos lentamente, casi reptantes. Dibujo líneas que se alteran con lo medular expuesto, en un breve espacio, vulnerable, que ya no está.

Dime si perdura la levitud, el silencio, cuando se escapa del pecho estremeciendo. Con brillos de paisajes, cuando el agua cae, golpea, se levanta.

Cómo saber si estas viva o muerta, si despiertas a la naturaleza, como nunca hasta entonces en mi imaginación vacía.

En última libertad, me deshago de la imagen inexorable, y traspaso la melancolía, porque desde algún lugar escucho un victorioso ¡sí!, que pinta una luz, distinta en cada ocasión.

II

Son tus ojos dos fotografías de una sutileza quebrantada. Persistentes destellos que no se extinguen en la oscuridad. En cambio, la imagen inconmovible es la decadencia que no refleja nada. La hipocresía que no advierte, más que el margen, de una pulsión que no libera.

Mayor ímpetu es violencia; el deseo entre las manos, con grietas como ríos. Aludes de la desesperación, donde brota la impaciencia, húmeda, de una cascada que palpita.

No puede ser de otra manera, la desesperación. Algo queda, lo intangible ¿adónde va? Todo se ha perdido; una plegaria inocente y magnífica. Un teatro blanco, flores azules, el halo de los labios, sobre la lengua dulce y cálida, cuando expira.

Nuestro pensamiento es una posibilidad efímera. Una lluvia que disipa historias sin registro. Titiritero enemigo caótico es el miedo, más trágico contra nosotros. Cae al fondo la desnudez. ¡Arriba! Como un cielo, te llamo, sin que sea necesario entender el vértigo de mis ojos fulminantes, mi sonido masculino.

No hay más detalle plateado o del mejor púrpura, que amanezca en la noche aparentando el día. Más bien el ánimo viajando en tu piel. Entre las caras del mundo, en pleno conflicto. Con diademas del recuerdo en la memoria.

Bésame antes de caer, porque la caída es fuego y guerra. La última ilusión al final de la noche, cuando el recuerdo se extingue. ¿Qué podemos hacer? dejar de fingir, marcharse ante el fracaso de la plenitud. Acudir a la naturaleza, ajena a toda pasión o diminutos destinos.

No podría ser de otra manera, mi primer y único sueño. Resultó otra vez, eternidad, imperio de las luces.

III

Ante el derrotero indescifrable, la simplicidad más bella. Desnuda, amante, cortinas de luz en medio de los cuerpos. Sin timbres de voz, extintos en la memoria.

He tenido una revelación, lirios blancos, cerise, thulian.  

Mi mano flamea ¡Ahora! ¿Dónde está la muerte? sino el olvido.

 

Rauli

Marioneta de Papel