Santo Anfitrión

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por Rauli
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Santo Anfitrión es una literatura de ficción que trata sobre un grupo de amigos, compañeros de escuela rural, que viven en un pueblo donde se celebra una de las fiestas religiosas más grandes del norte de Chile. Su mundo circundante es un escenario pintoresco, de trabajo minero, lleno de creencias, donde sobresalen las dinámicas familiares, el papel formador de la escuela y los sucesos que se configuran como precedentes en la vida de los amigos, principalmente uno de ellos, Jesús Chepillo. Estos precedentes yo los llamo impresiones de infancia, o sucesos estructuradores de conciencia, que en definitiva son una forma de aprendizaje, a la vez que puntos de inflexión colectiva. Santo Anfitrión ha sido escrito a partir de mis vivencias de niño, cuando acompañaba a mi abuelo a sus labores de pirquinero, en un cerro. Es un libro sencillo, escrito desde el criollismo narrativo, habla sobre lo mágico, lo divino, lo fantástico, lo humano. Santo Anfitrión ganó una beca de creación CNCA_2017, una línea de producción editorial CNCA_2019, y una senda de conversación con jóvenes.
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Roberto Aymani
“Raulí”
Autor

Eduardo Galeano

 “La literatura infantil es una literatura terrorista”

Enero 16, 2013

Entrevista

Fundación la Fuente

Has dicho que sueles desconfiar de la literatura infantil porque usualmente es paternalista, pedagógica y que a los niños “les impone desde muy temprano el pánico a la libertad”.

La literatura infantil es una literatura terrorista, destinada a sembrar el miedo desde la infancia. El mundo vive sometido a una dictadura —a veces visible; a veces invisible—, que es la dictadura del miedo. Y los niños no escapan a esa dictadura que les enseña a obedecer, y que si no obedecen serán castigados. Si ves todo lo que es la literatura infantil en los últimos 4 siglos —la más difundida, la más famosa—, es siempre una literatura donde hay desobediencia y hay castigo. Y los castigos son terribles, para aterrorizar a los niños.  Entonces, es una literatura que puede ser aplaudida desde el punto de vista artístico pero que es enemiga de la libertad.

Muchos de los mitos de “Memoria del fuego” son bien recibidos por los niños ¿Por qué crees que se genera ese encuentro?

 

Quizás porque los niños se sienten respetados. Yo no escribo para débiles mentales y buena parte de la literatura que los adultos escriben para los niños está dirigida a niños de muy limitado alcance mental. Son libros escritos como para bobos. No todos, por supuesto, hay libros muy valiosos; pero gran parte son libros infantiles que están o destinados a aterrorizar a los niños o son escritos como para tontos.  Y los niños suelen ser mucho más vivos que nosotros, mucho más inteligentes y más sutiles. Entonces, cuando ellos se sienten respetados, reaccionan retribuyendo ese respeto.

Los mitos del fuego no tienen edad, pueden ser leídos a los 5 años o a los 50. En el caso de los mitos que sirven de puerta de ingreso a la trilogía Memoria del fuego, lo que yo hice fue rescatar viejas leyendas y mitos de las Américas, que me parecía que se podían convertir en relatos. (Te iba a decir que con facilidad, pero es mentira. Me cuesta mucho escribir y haga varias versiones, reescribo y reescribo de nuevo y otra vez. Cada original es en verdad la suma de varios originales que van sucediéndose unos a otros). La idea era ayudar al rescate de muchas leyendas y mitos como parte esencial de la memoria colectiva. Buena parte de las verdades más profundas de la América más honda, está justamente en esa especia de subsuelo formado por los mitos, los cuentos, las leyendas transmitidas de generación en generación a luz del fuego. Historias que los abuelos le han ido contando a los nietos y así se ha ido transmitiendo una memoria colectiva, que es también una memoria de la hermosura y una memoria de la dignidad. Por eso vale la pena recuperarla, porque son obras que delatan una capacidad de imaginación fulgurante, asombrosa y que es colectiva, son obras anónimas, el autor son todos los miembros de una comunidad que heredan ese material precioso y lo van transmitiendo. Lo que yo hice fue contar a mi manera esas historias, en un lenguaje que pudiera ser atractivo no para los lectores especializados, sino que para los lectores que simplemente quieren disfrutar leyendo esos materiales.

Esos mitos y cuentos tienen mucho que ver con la religión, con la magia, con un mundo que a veces es despreciado porque no es racional o porque no parece serlo; pero sí que lo es, sólo que lo es rompiendo las costuras de la razón. No por escribirlos están los autores condenados al manicomio. Estarían todos los manicomios llenos del mundo, porque son obras colectivas hechas por muchísima gente que comparten el pensamiento mágico de las llamadas culturas primitivas, que en realidad de primitiva no tienen nada, suelen ser mucho más sofisticadas y complejas que las culturas que se llaman a sí mismas “culturas” y que desprecian a las otras. Hay una cultura elevada en lo más alto del altar y están, por otro lado, los suburbios despreciados. Yo nunca compartí esos criterios, me parecieron siempre clasistas y racistas, y además me parecieron criminales porque ponían una cultura fuera del alcance de muchos lectores que podrían interesarse en ella. Al ser maltratados esos materiales, se vuelven poco deseables, poco apetecibles.

La capacidad de asombro, la imaginación, la magia, incluso la posibilidad de cambiar el mundo, es algo propio de niños y jóvenes ¿Cuándo y de qué forma quedamos, para ocupar tus palabras, “domesticados”?

 

No hay una frontera clara para eso. Sí que ocurre en el proceso civilizador una suerte de mutilación progresiva de la capacidad de asombro, de magia, de locura. Que puede ser jodida a veces, pero otras veces no. Y, al contrario, el pensamiento mágico puede llegar a ampliar el horizonte de la realidad, mostrándonos otras realidades que están atrás de la que uno ve. Como si al fin de cada día, el sol, al ocultarse, estuviera ocultando otros soles, que a su vez ocultan otros y así. Entonces, hay una suerte de frigidez nacida de la desconfianza hacia a lo que  no sea racionalmente explicado.

En realidad, la razón humana es muy útil, siempre que se la maneje con mucho cuidado, porque buena parte de la realidad está hecha de misterio. Y en la medida en que se mate el misterio, se traiciona la realidad. Porque el misterio es una parte muy importante de la realidad. Entonces, hay un miedo al misterio: “Esto puede llevarnos al camino de la superstición”, dicen, o qué se yo qué miedos o qué pánicos se desatan ante la posibilidad de abrir bien los ojos y bien los oídos para mirar y escuchar las voces a veces inexplicables para la razón, pero muy importantes para el corazón.

Te declaras un tipo suertudo, porque las historias te buscan. ¿Cómo llegan a ti las historias que cuentas y cómo es el proceso de escribirlas?

Simplemente ocurre. Las historias me tocan la espalda “toc, toc, toc” y me dicen: “Cuéntame que valgo la pena”. Y entonces yo las escucho; a veces las escribo y a veces no. Suelen ser buenas historias, que vale la pena contagiarlas, transmitirlas como un modo eficaz de combatir el aburrimiento. Hay algunas que son por hablado y otras por escrito. No todas las historias pueden ser escritas. Hay historias que por hablado tienen mucho jugo, son muy atractivas, pero que al pasar a la escritura se debilitan, pierden fuerza y magia. Hay diferentes maneras de expresar una historia.

No sé de dónde exactamente, las historias simplemente vienen. Creo que eso tiene que ver con cosas muy hondas que a veces afloran y después se esconden y reaparecen de nuevo. Que son maneras que la realidad tiene de mostrarse. A veces se muestra un poquito nomás, como si tuviera pudor (y quizás lo tenga) y vale la pena ayudarla a revelarse en todo su potencial de belleza. Historias que pueden parecer bobas, dependen de cómo se cuenten para que recuperen su capacidad de riqueza y de contagiosa riqueza (de lo que se cuente y de cómo se cuenta). Ahí es fundamental la manera en que se cuenta algo. Puedes traicionar lo que quieres contar o puedes elevarlo con toda la fuerza tu talento, si los dioses tuvieron la generosidad de concedértelo (que no siempre ocurre).

En el caso de tu último libro, “Los hijos de los días” (Siglo XXI), lo reescribiste 11 veces ¿Cómo es el proceso de reescritura?

Escribo y reescribo varias veces, por eso me cuesta mucho tiempo escribir un libro. (Te iba a decir mucho trabajo, lo que es verdad también, pero el trabajo y el placer, al menos en mi caso, marchan juntos. Este trabajo es una fuente de placer enorme, que es el rescate de esas voces perdidas que merecen ser escuchadas y multiplicadas). Es un trabajo de reelaboración de una materia que yo siento que es rica pero que en mi primera versión no me convence, en la segunda tampoco y en la quinta lo vuelvo a leer y digo: “Hay algo acá que no está bien y no sé qué es”. Entonces, viene una séptima y una octava. Hay relatos que he escrito 10, 15 veces.

Había un escritor chileno, injustamente me olvidé del nombre (probablemente, José Santos González Vera), que cada tanto reeditaba su libro de relatos  y ponía: “Edición corregida y disminuida”, en lugar de: “Corregida y aumentada”, como ponen todos los demás. Y yo hago eso mismo, porque voy sacando y sacando cosas hasta desvestir la palabra, que viene siempre muy vestida, en verano o en invierno. Es un trabajo de desnudamiento de la palabra que me da también mucho placer, porque es un trabajo casi erótico el de desnudar la palabra para que ella pueda resplandecer en toda su belleza sin maquillajes ni disfraces.

Escribes desde el asombro y la alegría, pero también escribes para denunciar lo que duele, escribes sobre lo que muchos quieren no ver u olvidar.

El problema de la dictadura del miedo, es que es una dictadura que no se ve. Es una dictadura subterránea. Muchas veces insidiosa y jodida, porque llega escondida. Entonces, no es fácil combatir un sistema dominante en el mundo entero que te tiene amaestrado para la obediencia,para el miedo al cambio y para el miedo a la libertad. Eso exige un trabajo enorme de escritura y reescritura en busca de las palabras capaces de decir lo que uno está queriendo decir y decirlo en el menor espacio posible.

Eso yo lo aprendí de un escritor uruguayo que tuvo mucha influencia sobre mí, el novelista Juan Carlos Onetti. Cuyo mundo no tiene mucho que ver con el mío. El suyo es un mundo muy deprimente, tenebroso y solitario. El mío es un mundo mucho más abierto, tiene más sol. Onetti desconfiaba del sol, era un amante de las sombras, un hombre de la noche, dotado de un enorme talento. Tenía fama de puercoespín, pero conmigo nunca fue así, fue muy generoso y cariñoso. Aunque me servía un vino de cirrosis instantánea —era un vino muy barato que compraba—, pero yo lo acompañaba igual. No sé cómo sobrevivió mi hígado. Quizás porque había que pagar algún impuesto para poder recibir las buenas cosas que de él recibí. Como ese consejo que él disfrazaba de proverbio chino (yo creo que no era ni proverbio ni chino, sino que era cosa de él. Era un recurso que el viejo solía usar para dar prestigio a sus palabras. Yo me divertía muchísimo escuchando esos proverbios porque sabía que eran todos mentiras, pero mentiras a veces geniales.  Y una de esas mentiras geniales que me dijo una vez quedó grabada para siempre dentro de mí. Sería un buen cartel para poner ante los ojos de todas las personas que tienen algo que ver con la comunicación, a todos los niveles incluyendo a los políticos y quizás, sobre todo a los políticos), que era la frase siguiente: las únicas palabras que tienen el derecho de existir, son las palabras mejores que el silencio. Es una gran frase. Imagináte los políticos, los periodistas, nosotros los escritores tuvieramos ese cartel metido ahí. Y es muy difícil competir con el silencio, porque el silencio es un lenguaje. Quizás el más completo de los lenguajes porque se parece mucho a la música y puede decir callando. Buena parte de las cosas que el silencio dice, las dice callando. Y es muy difícil competir. Uno que es un profesional de la palabra competir con el silencio es muy complicado. Y es muy bueno saber que siempre el silencio va a ser mejor que yo.

Marioneta de Papel

Ciencia Ficción en Chile, de la Literatura al Cine.

Marcelo Novoa

Abstract

 

   El siguiente artículo tiene como objetivo recorrer la cronología del género de ciencia ficción en Chile (CF). Recopilando antecedentes puntuales sobre las obras en el transcurso del tiempo. Esta cronología no contempla una visión absolutamente completa de la narrativa, pues siempre queda fuera un listado de obras y autores, a quienes se debe hacer justicia leyendo o visionando.

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La Ciencia Ficción (CF) en Chile tiene sus orígenes a finales del siglo XIX con la publicación de los libros El espejo del mundo (1875) del inglés Benjamín Tallman y Desde Júpiter de Francisco Miralles. Posteriormente y durante el siglo XX, numerosos autores aportaron de alguna forma con este subgénero literario, entre ellos Pedro Sienna y Ariel Dorfman. Sin embargo, no fue hasta la década de 1950, con la publicación de Los altísimos de Hugo Correa, que la ciencia ficción chilena no fue realmente considerada. En el siglo 21, el mayor sitio de difusión de la literatura de ciencia ficción en Chile es probablemente Puerto de Escape, espacio creado por el conocido escritor Marcelo Novoa y en el cual colaboran destacados especialistas en la materia como Sergio Meier, Luis Saavedra, Sergio Amira, Raúl Martínez, Marisol Utreras, Alexis Figueroa y Roberto Pliscoff (este último, poseedor de la mayor biblioteca de Ciencia Ficción chilena). En la actualidad, los libros más destacados son los de Jorge Baradit (autor de Synco e Ygdrasil) y Francisca Solar (autora de La séptima M).

La Ciencia Ficción (CF), tiene al menos un centenar de títulos y autores en Chile. Aventura que la mayoría ni siquiera ha hojeado. Hombres y mujeres que traen informes desde universos paralelos que aguardan por nosotros. Mauricio Novoa nos aclara que el rótulo de Ciencia Ficción al cual se le atañe este tipo de literatura fantástica, es una denominación cada vez más añeja, pero aún efectiva. Y aunque la mayoría de sus obras maestras trate de los peligros del futuro o suceda en parajes extraterrestres. No son necesariamente ni todas, ni las mejores de estas ficciones especulativas con base científica, divertimentos para adolescentes descerebrados. Sino por el contrario, representan gritos de alerta crítica con sus visionarias utopías. Mucho de ese equívoco es producto del cine norteamericano con sus guerras interplanetarias sin contexto y desastres medioambientales inverosímiles, que buscan encender en los lectores un morbo fácil y pasajero.

La literatura fantástica es la matriz de gran parte de la mejor literatura escrita en Chile; pero los críticos, de toda época, con su resignación ideológica tan cuerda, nos han hecho creer lo contrario. Y por ello, el realismo costumbrista, luego, el criollismo, y actualmente, un periodismo desechable socavan la fantasía creadora, difundiendo vulgaridad y superficialidad entre los escasos lectores.

Cronología del Relato Fantástico en Chile (1778 = 2006), las influencias.

   1778. L’An deux mille quatre cent quarante, de Louis Sebastian Mercier, fue la primera influencia proveniente de Francia y una de las tantas obras prohibidas y posteriores del autor, que fue un ferviente seguidor de Rousseau, y quien en 1770, publica la ucronía L’An 2440 (Amsterdam, 1770, 3 vols.) que reveló la sensibilidad de Mercier ante su tiempo, al proponer algunas evoluciones en educación, moral y política que habrían de darse, algunas, poco después en la Revolución francesa. Esta obra nada original pero curiosa, fue prohibida por la autoridad (y también en España, más tarde); se recuerda porque marca un cambio en la literatura utópica, al sustituir el ‘espacio’ imaginario habitual por el ‘tiempo’ imaginario, pensado a partir de la Francia de esa época. Supone un viaje soñado, en el que el autor aparece 700 años después, y se encuentra en un mundo cambiado. Sin ser original, plantea reiterativamente la idea de historia-progreso, apareciendo en el año 2440, en un París profundamente transformado, donde se han limado todas las costumbres habituales.

   1875. El espejo del mundo o El espejo del futuro, atribuida al autor inglés David Tillman o Benjamín Tallman, según distintas investigaciones, es la primera del género en ser publicada en Chile.

    1878. Desde Júpiter,  deFrancisco Miralles. Ingenioso sueño de la visita a otros mundos “por un santiaguino magnetizado”. Así, cerramos este período de palio ciencia-ficción chilena, como tan acertadamente la tildara, Roberto Pliscoff. Donde además podríamos agregar las obras Ocios Filosóficos y Poéticos en la Quinta de las Delicias (1829) de Juan Egaña, editada en Londres, donde se vaticinan descubrimientos y adelantos aún lejanos para nuestro presente. Y Don Guillermo (1842), de José Vitorino Lastarria, que permite atisbar en mundos paralelos comunicados por la Cueva del Chivato. Esta novela que ha sido leída exclusivamente en clave de alegoría política (pelucones y pipiolos enfrentados a muerte) todavía espera que algún crítico lúcido la reclame como la perfecta obra inaugural de nuestra literatura fantástica

   1913. Cuentos Fantásticos, Alberto Edwards. Sus relatos fueron publicados en la revista “Pacífico Magazine”, entre los años 1913 a 1921, a cargo del escritor Alberto Edwards y editada por Zig-Zag.  Sus páginas estaban llenas de cultura, se editaba en muy buen papel, y estaba profusamente ilustrada con fotografías, dibujos e ilustraciones.  También incluyó ficción y poesía, tanto de autores nacionales como extranjeros. En cuanto a la CF, publicó al menos una obra de Wells, Los primeros Hombres en la Luna, pero también otras obras que son de nuestro interés y que fueron escritas por chilenos.  El mismo Alberto Edwards, pero usando el seudónimo de Miguel de Fuenzalida, escribió una serie de relatos tanto policiales, con el detective Román Calvo, como de CF, en un ámbito más cercano a la política-ficción (un tema que Edwards manejaba muy bien).  Ambos series de relatos han sido reeditados luego en libros: Cuentos Fantásticos se llama la una, y Roman Calvo, el Sherlock Holmes chileno, la otra.

1927. Tierra firme, R.O. Land, seudónimo de Julio Assman. novela utópica escrita para calmar los miedos de la Gran Guerra. También tenemos El Dueño de los Astros (1929) de Ernesto Silva Román, relatos recopilados donde comparecen los peligros de la tecnología, envueltos en fantasiosas tramas futuristas. Alberto Edwards, por su parte, crea un súper agente panamericano Julio Téllez, quien lucha contra la opresión norteamericana, con certera premonición política.

   1932. Thimor, Manuel Astica.  inauguró en nuestras letras, el mito de La Atlántida. Tópico que se bifurcará hacia la mítica Ciudad Áurea, El Dorado, perseguido incansablemente por los conquistadores, como se puede leer en Pacha Pulai (1935) de Hugo Silva, un verdadero clásico juvenil de las aventuras del Teniente Bello. Mito que vuelve a reaparecer en La Ciudad de los Césares (1936) obra primeriza del gran Manuel Rojas, seguida de otra vuelta de tuerca utópica, En la ciudad de los Césares de Luis Enrique Délano, escrita en 1939. La taberna del perro que llora (1945) reúne historias fantasmagóricas y suprarreales de Jacobo Danke. Un libro divertido y sorprendente, El caracol y la diosa (1950) de Enrique Araya, una provocativa novela de humor ácido, situando sus peripecias veintitantos siglos en el futuro. Una verdadera joya de fantasía y lirismo, es la colección de cuentos La noche de enfrente (1952) de Hernán del Solar. Y no debiéramos dejar de mencionar Un ángel para Chile (1959) del cronista Enrique Bunster, una sátira sociopolítica muy actual.

   1951. Los Altísimos, Hugo Correa. Este autor realiza una labor silenciosa y notable, sumando novelas y relatos de CF durante 40 años, que merecen el elogio internacional y el ninguneo local. Hugo Correa (1931 – 2007) se adelantó a clásicos yanquis como Larry Niven (Mundo Anillo, 1963) y Arthur C. Clarke (Encuentro con Rama, 1973) al describir un planetoide artificial en plena efervescencia social, sin soluciones facilistas y con acabadas descripciones sicológicas. Luego vendrá El que merodea en la lluvia (1962), donde enrarece un ambiente rural con la presencia del monstruo extraterrestre de rigor; Los títeres (1969) que reúne cuatro relatos acerca de robots y sus amos. Para llegar a su novela breve, Alguien mora en el viento, incluido al final de la colección Cuando Pilato se opuso (1971). Más tarde, en Los ojos del diablo (1972) vuelve a incursionar en una variedad del realismo mágico de terror ambientado en el campo chileno, fórmula que repite en Donde acecha la serpiente (1988) esta vez, con la figura del mismísimo Lucifer como antagonista. Sólo las reediciones de Los Altísimos (73 – 83) asaltan solitarios el paisaje desolado y apolítico de esa década dictatorial. Entonces, publicará El Nido de las Furias (1981) que es su aporte a las distopías autoritarias tan queridas por el género. Y con La corriente sumergida (1993) que contradictoriamente, cierra su ciclo novelesco con un retorno a su infancia y adolescencia, a través de la narrativa realista de cierta picaresca santiaguina, propia de los autores de la Generación del 50.

   1967. Los Superhomos, Antone Montagne. Sin recepción de crítica ni valoración alguna. No así en España, donde Domingo Santos, y su respetada revista Nueva Dimensión, lo saludan como digno continuador de Hugo Correa. Se despide del género con un perfecto libro de cuentos No morir (1971). Debido al exilio, variados autores publicaron sus obras alejados de sus lectores naturales. Ariel Dorfman y La última canción de Miguel Sendero (1982), una novela futurista-experimental que describe una dictadura total. Otro notable adelantado en política-ficción es Francisco Simón Rivas y El informe Mancini (1983). Otro autor, interesantísimo, es Claudio Jaque, quien publica dos textos primordiales del período, su novela El ruido del tiempo (1987) perfecta cruza de CF clásica, con recursos del cómic underground. Y sus cuentos, que revisitan escenarios y personajes suyos: Puerta de Escape (1991). Aunque dentro del país -durante la Dictadura- se publicó poco, sí existieron autores dignos de mención. Las novelas: El dios de los hielos (1987) y Vagamundos (2001) de Carlos Raúl Sepúlveda, son propiamente CF secreta.

   1997. Flores para un Cyborg, Diego Muñoz. Uno de los mejores ejemplos de CF “dura” y política, muy bien escrita. Ahí se cuenta la historia de un científico experto en robótica, Rubén Arancibia, que después de pasar varios años exiliado regresa a su país, Chile, acompañado de Tom, cyborg que ha construido a su imagen y semejanza. Pese a haberse convertido en un país democrático, en el Chile que el protagonista se encuentra permanecen latentes los vicios de la anterior dictadura. Entre la nueva hornada de escritores fantásticos resaltan: Oscar Barrientos, con El diccionario de las veletas (2002); Jorge Baradit, con Ygdrasil (2005), novedoso cyber-chamanismo; Teobaldo Mercado Pomar con sus cuentos setenteros, Bajo un sol negro (2005); La Séptima M (2006) de la juvenil autora, Francisca Solar; El número Kaifman tecno-thriller esotérico de Francisco Ortega; y quizás, el más destacado, Sergio Meier, con su novela Steampunk o retrofuturista.

   2006. Años Luz, Marcelo Novoa. Mapa estelar de la Ciencia Ficción chilena, verdadera historia y antología de un género de larga data en nuestras letras y que, además, ha tenido -y tiene- enorme cantidad de talentosos exponentes, injustamente olvidados (incluso ignorados) por la historiografía literaria chilena.

La Narrativa Fantástica de Hugo Correa, la palabra Marciana.

El escritor y periodista Hugo Correa fue un pionero de la literatura de ciencia ficción en Chile, así como uno de los exponentes más destacados de este género literario, que cuenta entre sus principales cultores al británico H. G. Wells y al estadounidense Ray Bradbury. La presencia de seres extraterrestres de inteligencia escalofriante, de objetos voladores no identificados y del mal como una fuerza demoníaca son algunos de los temas recurrentes en su obra, que alcanzó una importante difusión nacional e, incluso, el reconocimiento internacional de los aficionados al género. Hugo Correa -quien llegó a ser presidente de la asociación UFO Chile- nació el 24 de mayo de 1926 en Curepto, Región del Maule. Comenzó sus estudios en el Liceo de Curicó y los continuó luego en el Internado Barros Arana. Más tarde cursó dos años de Derecho en la Universidad de Chile, hasta que decidió dedicarse a la literatura y el periodismo, actividad en la que se inició como colaborador del diario El Mercurio en el año 1947. Posteriormente fue redactor del diario La Nación y columnista en las revistas Ercilla y Paula. La fascinación por imaginar historias asombrosas y la obsesión por lo desconocido lo acompañaron desde la infancia. En 1951, Hugo Correa publicó su primera novela, Los Altísimos, la que fue reeditada y aumentada en 1959. Su debut literario tuvo una buena recepción de la crítica y la novela se hizo merecedora del Premio Alerce de ese año. También en 1959, Correa publicó su relato Alguien mora en el viento, que narra la aventura de dos astronautas en los islotes vegetales de Venus, por el que ganó en 1960 el Premio del Concurso Nacional de Cuento del diario El Sur. Un año más tarde publicó su novela El que merodea en la lluvia, sobre sucesos paranormales ocurridos en el sur de Chile. A fines de la década del sesenta Correa participó en el Writers Program de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos. Allí su trabajo fue presentado por el propio Ray Bradbury en una de las más prestigiosas publicaciones especializadas de ciencia ficción, The Magazine of Fantasy and Science Fiction, cuyo editor científico era Isaac Asimov. A su regreso, publicó las colecciones de cuentos Los títeres en 1969 y Cuando Pilato se opuso en 1971. Años más tarde, se editaron El nido de las Furias (1981) y Donde acecha la serpiente (1988). A pesar de su fama como cultor de la ciencia ficción, Hugo Correa cultivó también otros estilos literarios: escribió tres obras teatrales El diablo en la cabaña”, “La señora Laura no vive aquí” y “La trampa en el jardín– y una novela realista, La corriente sumergida, publicada en 1992. Numerosos relatos suyos han sido recopilados en antologías españolas, inglesas, norteamericanas e, incluso, japonesas. Asimismo, sus trabajos han aparecido en revistas como International Science Fiction, Nueva Dimensión de España -que publicó un número especial sobre el autor chileno en junio de 1972-, Norte de Holanda y Cuadernos del Sur de Argentina.

De todos los infiernos posibles para ser habitados por un escritor de talento, pareciera ser que la CF en Chile es una variante etérea, pero no menos categórica. Un género casi sin precursores, y aún más, con discípulos que le reconocerán tarde, mal o nunca, en un país tan poco dado a la diversidad, la tolerancia o siquiera, la curiosidad, sitúa a Hugo Correa, hoy, tras su fallecimiento, como un renegado de su propio futuro, viajando siempre, en una órbita de colisión con nuestra realidad.

Alejandro Jodoroswky “El INCAL”, y el caso del Cine de Ciencia Ficción en Chile.

El Incal, también conocida como La Saga de los Incales o Las Aventuras de John Difool, es una historieta de ciencia ficción realizada desde 1980 a 1988 por el guionista Alejandro Jodorowsky y el dibujante Moebius. Con más de un millón de ejemplares vendidos, traducido a más de veinte idiomas, y reeditado innumerables veces (tres, en España) es el cómic europeo más divulgado de la Historia del cómic desde 1980 hasta la actualidad.

Al Universo del Incal de Alejandro Jodorowsky, Moebius, Juan Gimenez y Janketov, corresponden seis volúmenes más tres sagas posteriores que completan la obra.  El Incal surge como respuesta ante la frustración de verse cancelada la propuesta de adaptación del libro “Dunas” de Frank Herbert al cine, con un gran equipo ligado a las artes visuales y al cómic, Jodorowsky plantea llevar a cabo el proyecto igualmente, pero a través del comic, es así como nace El Incal. Junto con diversos dibujantes de alta talla mundial logra explorar cada elemento del universo, con personajes intensos, guiones poéticos, y con fuertes guiños a la guerrilla literaria chilena. Estas sagas pueden leerse por tomo, todo junto o por separado, cada versión del universo Incal es único.

En su argumento, John Difool es un detective de poca monta que con la ayuda del extraño pájaro que tiene como compañero será capaz de moverse en el terreno de la metafísica. Sus indagaciones les llevarán por un mundo de aventura heroica y símbolos en el que el objetivo será alcanzar la realización personal a través de la iluminación. (…) En su viaje iniciático pasará por diferentes etapas, primero deberá encontrar su valor interior y encontrar a sus aliados, con los que será testigo de una revolución contra la nobleza (El incal luz), visitará el centro del planeta (Lo que esta abajo) y seducirá a una reina alienígena para evitar una guerra intergaláctica (Lo que esta arriba).

En 1974 el director Alejandro Jodorowsky fue elegido para llevar al cine la adaptación de ‘Dune’, una emblemática novela de ciencia ficción escrita por Frank Herbert. El proyecto fue apoyado por inversionistas privados y celebridades entre las que se encontraban músicos de rock (John Lennon) y pintores famosos; todos dispuestos a donar para el realizador chileno que en ese momento gozaba de fama y reconocimiento internacional. Con el apoyo de sus amigos famosos Jodorowsky reunió 9.5 millones de dólares, una cifra descomunal para los presupuestos de la época. Con ese dinero se propuso filmar la película más ambiciosa y demoledora en la historia del cine: “un filme que causará el mismo efecto alucinógeno del LSD , durará 10 horas y se dividirá en tres capítulos” adelantó el cineasta a los diarios de la época.

La pre-producción de ‘Dune’ es legendaria; Jodorowsky gastó 2 millones de dólares para contratar a los que consideraba la gente más talentosa del mundo, entre ellos: Pink Floyd (realizarían la banda sonora), Salvador Dalí (encargado de la creación del castillo donde vive el protagonista de ‘Dune’), Jean “Moebius” Giraud (diseño de naves y transportes tecnológicos), H.R. Giger (diseño de criaturas y personajes), Orson Welles (asesoría técnica y actuación), Dan O´Bannon (co-guionista) y Douglas Trumbull (encargado de los efectos especiales).

La película nunca se filmó, los inversionistas y productores se espantaron al descubrir la rapidez con la que Jodorowsky se gastaba el dinero ya que el 30% del presupuesto se había ido tan sólo en gastos de creación de conceptos, música, guión y arte; la filmación todavía estaba lejos por lo que decidieron cortar el apoyo, despedir al director y vender los derechos a otros productores interesados. Después del fracaso de ‘Dune’, los convocados por Jodorowsky siguieron trabajando en otros proyectos inspirados en los temas y estilos sugeridos por el director y cambiaron el cine de ciencia ficción para siempre; H.R. Giger participó en ‘Alien’, Jean “Moebius” Giraud diseñó el mundo tecnológico de ‘Blade Runner’ y Dan O´Bannon escribió el guión de la animación de culto ‘Heavy Metal’.

Alejandro Jodorowsky intentó dirigir la película más ambiciosa en la historia del cine, un proyecto que nunca se concretó y cuya historia se ha convertido en todo un hito que ahora inspira la creación de un documental llamado ‘Jodorowsky´s Dune’, una producción que buscará esclarecer los hechos, recuperar el proceso creativo y mostrar más de lo que pudo ser.

Aparte de este connotado lapsus jodorwskiano, en Chile,  la minúscula industria local ha generado Causto del director Álvaro Pruneda, considerada la primera película de ciencia ficción nacional. También es destacable el cortometraje “Renacimiento” de Inti Carrizo, que ambientado en el universo de Star Wars recibió el premio Audience Choice Award Lucasfilm SWFMC 2010, otorgado por la empresa Lucas Film. Posteriormente son destacables Solos de Jorge Olguín y Chile puede de Ricardo Larraín, que aunque es una comedia, cuenta la historia del primer astronauta chileno en el espacio, interpretado por Boris Quercia. Como podemos ver, el género en si, es aún inexplorado y seguirá siendo un desafío para la industria cinematográfica y audiovisual chilena.

Niño Azul

Rauli

Primer libro de cuentos del autor inédito Rauli, pseudónimo naturalista del joven realizador Roberto Aymani quien con una mezcla de ucronía y mitología antigua en su relato, nos plantea una historia fantástica dividida en tres relatos. El primer cuento llamado Udumbara, cuenta la historia de dos niños Amdo y Kham, quienes deberán peregrinar hasta un templo movidos por la sequía que azota a la región del ciervo. El segundo cuento, llamado La Pagoda Blanca, cuenta la historia de una  niña llamada Purusha, quién vive a cargo de su abuela Prakriti, hasta que cumple su mayoría de edad y decide subir al monte Meru en busca de las respuestas que antaño anhelaran sus padres. Finalmente, el libro remata con el cuento llamado El Viaje de Latif, una historia  que nos relata las proezas de un hombre, quien movido por la necesidad de encontrar a Farah, atraviesa los mares encontrando el peligro y la aventura final.

“Para mi, escribir este librito ha sido una experiencia equivalente a un Yidam o la descripción de un estado interior, así como un método para comprender ese estado.’

Referentes Bibliográficos

= Memoria Chilena, Literatura de ciencia ficción en Chile.

= Biblioteca junto al Mar, Ciencia Ficción en la revista Pacífico Magazine.

= Comentario literario: “Cuentos Asombrosos”, Alberto Edwards, 1957.

= CHILE FANTÁSTICO (1810 – 2010), por Marcelo Novoa.

= 10 Obras imprescindibles de ciencia ficción chilena, por Emiliano Navarrete, noviembre 2011.

= Años Luz, de Marcelo Novoa.

= La Saga de los Incales, por Francisco José Súñer

= Dune, la película de Jodorowsky que no fue, por Jorge Báez.

 

Marioneta de Papel

Rauli

“Confieso que he escrito a tientas, dejándome llevar por la aventura misma de escribir, lo cual fue equivalente a un descubrimiento. La figura del niño que trabajo, es una iconografía que  retrata el imaginario de la infancia. Las batallas y las representaciones del bien y el mal, no representan literalmente alguna fuerza física o inmaterial, sino la metáfora de la lucha situada en la mente.  hay un sentido para los cielos que me gustaría compartir y se refiere a todo lo que se puede abarcar con el amor”.

Udumbara: flor que nace muy raramente cada tres mil años y que sirve de punto de comparación para evocar la rareza de un acontecimiento.

 — por Rauli
 
 
 
 
 

Andrei Tarkovski

Stalker


 ..Amo tus ojos mi adorada, con sus destellos fascinantes cuando los alzas de forma inesperada, cual rayo celeste rutilante alrededor observas rápida. Pero hay otro encanto prominente, cuando los ojos bajas pudorosa en minutos del beso vehemente, y a través de las pestañas hermosas sale el fuego de tu pasion ardiente…

Time: 01:28:29
Poem by Arseni Tarkovski

Transcrito por Rauli


“Stalker”

Realización: Andrei Tarkovski

Guión: Arkadi y Boris Strugatski

Basada en el cuento: “Una merienda campestre en el borde del camino”


…[  ]

Escritor: Querida mía el mundo es demasiado aburrido, por eso no hay poder mental, ni fantasmas, ni platillos voladores. Nada de eso puede existir. El mundo se mueve por leyes rígidas como el hierro y eso es muy aburrido. Desgraciadamente nadie viola esas leyes. Ellas no pueden alterarse. Y no esperes ver platillos voladores. Eso sería demasiado interesante.

Bella: Qué dice entonces del triángulo de las Bermudas, no discutirá usted que…

Escritor: Lo haré. No hay ningún triángulo de las Bermudas. Se trata de un triángulo ABC, que es igual a los ángulos A1B1C1. Acaso no siente usted el aburrimiento que emana de esa afirmación? En la edad media era más interesante. Cada casa tenía su duende, cada iglesia tenía su dios. La gente era joven, ahora uno de cada cuatro es un viejo ¡Oh que aburrido es todo eso mi ángel!

Bella: Pero si usted dijo que la Zona fue creada por una supercivilización…

Escritor: Seguro que también es algo aburrido. Algunas leyes, triángulos y ningún duende. Claro que también sin dios. Porque si dios es ese triángulo entonces… yo no sé. Ya vienen a buscarme, adiós preciosa amiga.

Cantinero: Beba es temprano aún

Escritor: Bebamos un vaso cada uno antes de partir, qué me dice

Stalker: Retire eso

Escritor: Entendido, ley seca. El alcoholismo es el flagelo de los pueblos. Y usted! Es realmente un profesor

Científico: Si le conviene

Escritor: Entonces permita que me presente, me llamo…

Stalker: Se llama escritor

Científico:…entonces cómo me llamo yo?

Stalker: Usted se llama profesor

Escritor: Entendido yo soy un escritor y naturalmente todos me llaman escritor

Científico: Sobre qué escribe usted?

Escritor: Sobre los lectores

Científico: Por lo visto no vale la pena escribir sobre otro tema

Escritor: En sí no vale la pena escribir nada. Y usted es Químico?

Científico: Más bien Físico

Escritor: Seguro que también es algo aburrido. En busca de la verdad. Ella se esconde y ustedes la buscan en todas partes. Cavaron en cierto lugar y Aja! El Núcleo está compuesto de Protones. En otro lado cavaron y Bualá! El triángulo ABC es igual a los ángulos A1B1C1. Pero a mí me ocurre algo distinto. Yo saco la verdad a la luz, pero en ese momento algo le ocurre a ella. Cuando empecé a cavar buscaba la verdad y lo que saqué fue un montón de… perdone, no diré de qué. Ustedes lo pasan bien. Por ejemplo muestran en algún museo algún pote antiguo que en su tiempo tiraban por allí junto a los desperdicios. Ahora su dibujo lacónico y su forma irrepetible provocan la admiración general y todos exclaman Oh! Ah!. Y de pronto se aclara que no es antiguo, sino que un bromista lo colocó en la excavación de los arqueólogos para gastar una broma. Por extraño que paresca cesan los Oh!, los Ah!, los expertos…

Científico: Acaso usted piensa todo el tiempo en eso

Escritor: Que dios me salve. Por lo general pienso poco, eso de pensar me hace daño

Científico: No se puede escribir y pensar al mismo tiempo en el éxito o en el fracaso

Escritor: Naturalísimo!, pero si dentro de cien años no me van a leer ¿para qué diablos escribir entonces?. Dígame profesor ¿para qué diablos usted se ha metido en esta historia?, ¿para qué necesita la Zona?

Científico: Bueno yo en cierto sentido soy un científico. Y usted? Para qué?… es un escritor de moda, seguro que las mujeres le cuelgan del cuello.

Escritor: He perdido la inspiración profesor. Voy a pedir que vuelva

Científico: Cómo?, se ha gastado su vena de escritor

Escritor: Bueno si en cierto sentido

Stalker:…lo oyen!, ese es nuestro tren

Escritor: …Hace poco le decía a usted… todo eso es mentira. Me importa un comino la inspiración. ¿cómo puedo saber el nombre de lo que quiero?, ¿cómo puedo saber si en verdad no quiero lo que yo quiero? O si realmente no quiero lo que quiero. Son cosas imperceptibles. Basta con nombrarlas y su sentido desaparece. Se desvanece y se disuelve como una medusa al sol. Mi conciencia desea la victoria del vegetarianismo en el mundo. Mi subconsciente anhela un pedazo de carne fresca, ¿qué quiero yo?

Científico: El dominio del mundo

Stalker: Silencio…

Stalker: Que se cumpla lo previsto, que ellos den crédito y se rían de sus pasiones. Lo que ellos llaman pasiones realmente no es una energía anímica, sino un roce entre el alma y el mundo exterior. Lo principal es que crean en sí. Y estén desamparados como niños. Porque la debilidad es grande y la fuerza es fútil. Cuando el hombre nace su cuerpo es débil y ligero. Cuando muere es fornido y duro. Cuando un árbol crece es tierno y mimbreño, pero cuando su tronco está seco y rígido se está muriendo. La dureza y la fuerza son satélites de la muerte. La flexibilidad y la debilidad expresan la lozanía de la existencia. Por eso lo que se ha endurecido no vence.   …[  ] basta descansemos. Sé que es un pecado decirlo pero yo pensé que el profesor ya no saldría de la Zona, pues yo nunca sé de antemano a qué personas yo conduzco. Todo se aclara aquí cuando ya es tarde.

Escritor: Bueno lo principal es que profesor halló su saco con sus calzoncillos

Científico: no meta sus narices en calzoncillos ajenos si no entiende nada

Escritor: Qué hay que entender Ah! Mírale el binomio de Newton. En el instituto sus asuntos andan mal. No le dan recursos para organizar una expedición. Por eso llena su mochilita con mamómetros, mierdómetros. Penetra en la Zona de manera ilegal y comprueba todas sus maravillas mediante el algebra. Nadie en el mundo tiene una idea clara de la Zona. De improviso, como es natural, se conoce una noticia sensacional. Las admiradoras se orinan de tanta emoción y le traen coronas de laurel. La televisión muestra a nuestro profesor vestido de blanco y el dice: mene, kele, teke, uprasín. Y todos abren la boca de asombro y gritan a coro ¡hay que darle el premio nobel!

Científico: Escritorzuelo estropajoso, psicólogo rudimentario, debería escribir sólo en las paredes de los retretes, parlanchín inepto

Escritor: Hay que decir palabras más fuertes!, no sabe, usted no sabe cómo se hace

Científico: Esta bien yo voy en busca del premio nobel. Y usted? Qué va a buscar?. Quiere agazapar a la humanidad con las perlas de su inspiración comprada?

Escritor: La humanidad me importa un bledo. De toda su humanidad me interesa una sola persona, yo. Si valgo algo o soy una porquería, como algunos otros. Sabe una cosa señor Einstein?… no quiero discutir con usted

Científico: discutiendo se llega a la verdad ¡maldita sea! Oiga usted Stalker! ..ha traído a muchas personas aquí?

Stalker: No a tantas como quisiera

Científico: ese no es el problema, sino ¿para qué vinieron?, ¿qué buscaban?

Stalker: Probablemente la felicidad

Científico: Sí pero qué tipo de felicidad?

Stalker: A las personas no les gusta hablar de cosas íntimas. Además no nos incumbe, ni a usted, ni a mí.

Científico: En todo caso usted tiene suerte. Yo nunca he visto a una persona feliz

Stalker: Yo tampoco. Ellos entran al cuarto. Yo los saco de la Zona y no los vuelvo a ver nunca más. Pues los deseos no se cumplen de inmediato

Científico: y usted nunca ha querido aprovechar ese cuarto?

Stalker: No así estoy bien

Escritor: …Oye profesor, con respecto a la inspiración comprada… supongamos que yo entro en ese cuarto y regreso hecho un genio a nuestra ciudad olvidada por dios. Pero el caso es que el hombre escribe porque se atormenta, duda. Debe demostrar a sí mismo y a quienes le rodean que él vale algo. Y si sé que soy un genio, entonces para qué escribir. En general debo decir que…

Científico:¡Haga el favor de dejarme en paz!, guarde sus complejos para sí

Escritor: En todo caso toda esa tecnología suya. Esos altos hornos y demás artefactos barulleros son para trabajar más y amar menos. Son muletas, prótesis, mientras que la humanidad existe para crear ¡obras de arte!, altruismo a diferencia de otras acciones humanas ¡grandes ilusiones!, imágenes de la verdad absoluta!, ¿me está escuchando profesor?

Científico: De qué altruismo habla usted. La gente se muere de hambre ¿de dónde vino usted?, ¿de la luna?

Escritor: Así son nuestros aristócratas del cerebro. Usted no sabe pensar de manera abstracta

Científico: No querrá usted enseñarme el sentido de la vida y de paso a pensar

Escritor: Es inútil, aunque usted es un profesor es un paleto

Niño: …entonces, ocurrió un gran terremoto, el sol se puso tenebroso como un hábito. La luna pareció cubrirse de sangre. Las estrellas cayeron del cielo a la tierra. De la misma manera que la higuera sacudida por un fuerte viento deja caer sus higos verdes. El cielo desapareció contrayéndose en forma de rollo. Todas las montañas e islas se desplazaron de su lugar. Los reyes de la tierra, los palaciegos, los ricos, los jefes militares, los fuertes y todos los hombres libres se escondieron en las cavernas y en los desfiladeros de las montañas. Ellos pidieron a las montañas y a las piedras: ¡Caigan sobre nosotros!. Escóndannos para que no nos vea quien está sentado en el trono. Ocúltennos de la cólera del cordero, porque llego el gran día de su cólera ¿quién puede resistirla?


(fragmento)

Andrei Tarkovski

De su Libro: Esculpir en el Tiempo

Pg. 117-119

[ ] Pero ni siquiera hoy he perdido la esperanza de que algún día consiga rodar un cortometraje. Entre mis notas se encuentran algunos esbozos para ese momento. Por ejemplo, sobre una poesía de mi padre, el poeta Arseni Alexandrovitch Tarkovski, que él mismo debía leer en la película. ¿Volveré a verle algún día? La poesía dice así:

Era niño y enferme

de hambre y de miedo.

Me muerdo las costras de los labios y las lamo

y aún sé su sabor: frío y salado.

Y camino, camino –camino más y más.

estoy sentado en la escalera, al entrar me caliento;

camino en sueños de fiebre como siguiendo la melodía

del flautista hasta el río, con las ratas, y me siento

en la escalera y me caliento; y tiemblo de frío.

Ahí está mi madre, me llama con un gesto, como si estuviera cerca, muy cerca y no llego a ella;

me acerco –y está a siete pasos;

y me llama con un gesto y yo voy –y

ella está a siete pasos, me llama con un gesto.

Tengo mucho calor;

me desabrocho el cuello y me tumbo en la cama,

luego sones de trompetas, luz sobre los párpados,

caballos que pasan, mi madre

vuela por encima del empedrado, me llama con un gesto

y desaparece volando.

Aún hoy sigo soñando

bajo manzanos con el blanco hospital,

un doctor me mira

y blanca la hermanita a mis pies

moviendo las alas. Todos se quedan.

Pero mi madre vino y me llamó con un gesto

y desapareció volando.

Y ésta es la sucesión de imágenes de esta poesía, sucesión que tengo clara desde hace mucho tiempo:

1ª secuencia: Plano general en blanco. Vista desde arriba una ciudad en otoño o a comienzos del invierno. Zoom lento a un árbol, situado ante el destartalado muro de un convento.

2ª secuencia: Primer plano. Panóramica desde arriba y a la vez Zoom de aproximación: un charco, hierba y zona pantanosa en relieve, que debe tener el aspecto de un paisaje. Desde las primeras imágenes se oyen penetrantes ruidos de ciudad, que enmudecen del todo hacia el final de la 2ª secuencia.

3ª secuencia: En primer plano, fogata. Una mano sostiene un viejo sobre arrugado por encima de la llama, que ya se apaga. El fuego revive. Panorámica desde arriba –junto al árbol, el padre (el autor de la poesía) mirando al fuego. Luego se agacha para avivarlo. Corte a plano general. Paisaje otoñal amplio, neblinoso. A lo lejos, en medio de un campo, arde junto a un árbol la fogata. El padre avivando el fuego y luego se alza, se da la vuelta y de espaldas a la cámara, entra en el campo. Zoom lento a plano medio. El padre sigue entrando en el campo. Zoom, que hace que el padre, que va andando, siempre tenga el mismo tamaño. Luego el padre se gira levemente y aparece de perfil. Se esconde tras los árboles. Detrás de los árboles sale, en la misma dirección… su hijo. Zoom lento al rostro del hijo, que al final del plano casi se dirige a la cámara.

4ª secuencia: Desde la perspectiva del hijo. Panorámica desde arriba con zoom de aproximación: caminos, prados, hierba marchita. Desde arriba cae al prado una pluma blanca, en círculos flotantes.

5ª secuencia: Primer plano. El hijo mira la pluma que cae; luego, hacia arriba, al cielo. Corte a plano general: el hijo recoge la pluma y sigue andando. Se esconde tras los árboles, tras de los cuales sale un nieto del poeta y sigue su camino. En sus manos lleva una pluma blanca. Anochece. El nieto avanza por el campo… Zoom en el plano de perfil del nieto; se da cuenta de algo situado fuera de la imagen y se detiene. Panorámica en la dirección de su mirada. Vista total del bosque, junto al que está el nieto. Anochece. Final desenfocado.

Los versos de la poesía se oirían aproximadamente desde el comienzo de la tercera toma hasta el final de la cuarta. Entre la fogata y la pluma que cae. Casi al mismo tiempo, quizá un poco antes, se oiría el final de la sinfonía del Adiós de Haydn, que terminará con el final de la película.

Si realmente pudiera rodar esta película, lo que se viera en pantalla naturalmente tendría poco que ver con esas notas de mi libreta; no comparto la opinión de René Clair, que en cierta ocasión dijo: “mi película ya está pensada, ahora sólo hace falta rodarla” En mi caso, el proceso de transformación cinematográfica de un guión escrito discurre de una manera totalmente diferente. Aunque nunca me he encontrado  con el fenémeno de que la idea original, al pasar de las notas a la realización, cambiara en su sustancia. El impulso originario, que es causante de la película, permanece inmutable y exige ser cumplido durante el trabajo de filmación. En este proceso de planos, montaje y banda sonora se van cristalizando. Eso sí otras formas más exactas de aquella idea. En mi opinión toda la estructura de la película está sin terminar hasta el último momento. La creación de cualquier obra de arte presupone una lucha con el material que el artista intenta dominar  en una realización total y perfecta de su idea básica, dictada, inspirada por un primer sentimiento inmediato. [  ]


Marioneta de Papel

Hiroshima Mon Amour

Rauli

Las siguientes líneas corresponden al diálogo de una pareja de amantes, en la secuencia que da comienzo a la película Hiroshima Mon Amour del director Alain Resnais . Este guión pertenece a la escritora Marguerite Duras.

hiroshima mon amour

“El mundo entero estaba alegre, tú estabas alegre con el mundo entero”

 

Dirección: Alain Resnais

Guion: Marguerite Duras

(fragmento)

Hi-ro-shi-ma: No has visto nada en Hiroshima, nada

Nevers: Lo he visto todo, todo. El hospital lo he visto, estoy segura. El hospital existe en Hiroshima, ¿cómo podría haber evitado verlo?

Hi-ro-shi-ma: No has visto el hospital en Hiroshima. No has visto nada en Hiroshima

Nevers: Cuatro veces el museo de Hiroshima

Hi-ro-shi-ma: Qué museo en Hiroshima

Nevers: Cuatro veces el museo en Hiroshima, he visto pasearse a la gente, la gente se pasea pensativa a través de la fotografía. La reconstrucción, a falta de otras cosas, la fotografía, la reconstrucción, la explicación, a falta de otras cosas.. cuatro veces el museo de Hiroshima. He visto a la gente, he mirado.. incluso yo. El hierro quemado, el hierro quebrado, el hierro vulnerable como la carne. He visto tapitas como ramos de flores, quién lo habría pensado, pieles humanas flotantes, supervivientes. Todavía en el frescor del sufrimiento, piedras.. piedras quemadas, piedras reventadas, cabelleras anónimas que las mujeres de Hiroshima recogían por la mañana. He visto el calor de la plaza de la paz.. diez mil grados en la plaza de la paz, yolo sé.. la temperatura del sol en la plaza de la paz ¿cómo ignorarlo? ..la hierva

Hi-ro-shi-ma: No has visto nada en Hiroshima, nada

Nevers: La reconstitución se ha hecho con la mayor seriedad posible. la ilusión es sencillamente tan perfecta que los turistas lloran siempre. Se puede uno burlar?, ¿qué puede hacer un turista?.. si no es llorar.  Siempre he llorado por el destino de Hiroshima, siempre.

Hi-ro-shi-ma: No. ¿Por qué habrías de llorar?

Nevers: He visto las noticias. El segundo día dice la historia, no me lo he inventado. Desde el segundo día, especies preciosas de animales surgieron desde las profundidades de la tierra y las cenizas. hay perros fotografiados para siempre, lo he visto. He visto las noticias, las he visto. Del primer día, del segundo día, del tercer día.

Hi-ro-shi-ma: No has visto nada, nada

Nevers: Del décimo quinto día también, Hiroshima se cubrió de flores. Por todas partes. Acianos, gladiolos y enredaderas y dondiegos de día. Renacían de las cenizas con extraordianrio vigor, ausente hasta entonces en las flores. No me he inventado nada.

Hi-ro-shi-ma: Lo has inventado todo

Nevers: Nada.. igual que en el amor.. esta ilusión existe, la ilusión de jamás poder olvidar. he tenido la ilusión ante Hiroshima.. jamás la olvidaré. Igual que en el amor, también he visto a los rescatados, y los que estaban en los vientres de las mujeres de Hiroshima. He visto la paciencia, la dulzura aparente de los supervivientes. Que la imaginación habitualmente tan fecunda ante ellos se cierra. Escucha.. lo sé, lo sé todo.

Hi-ro-shi-ma: No, no sabes nada

Nevers: Las mujeres corren riesgo de tener hijos mal formados. Pero continúan, los hombres corren riesgo de quedar estériles pero continúan. La lluvia da miedo, lluvia de cenizas sobre el pacífico. Las aguas del pacífico matan, han muerto pescadores del pacífico. La comida da miedo, se tira la comida de una ciudad entera. se entierra la comida en ciudades enteras, la furia de una ciudad entera, la furia de ciudades enteras ¿contra quién la furia de ciudades enteras?. La furia de ciudades enteras contra la desigualdad. Impuesta por unos pueblos contra otro pueblos. Contra la desigualdad impuesta por alguna clase, contra otros. Escúchame, como tú, conozco el olvido..

Hi-ro-shi-ma: No, tú no conoces el olvido

Nevers: Como tú estoy dotada de memoria, conozco el olvido

Hi-ro-shi-ma: No, no estás dotada de memoria

Nevers: Como tú yo también he intentado luchar con todas mis fuerzas contra el olvido. Como tú he olvidado. Como tú he deseado tener una memoria inconsolable. Una memoria de sombras y piedras. He luchado por mi cuenta, con todas mis fuerzas contra el horror de ya no tener la necesidad de acordarme. Como tú he olvidado ¿porqué negar la necesidad evidente de la memoria?. Escúchame, todavía se.. volveré a empezar.. doscientos mil muertos en nueve segundos, son cifras oficiales.. volveré a empezar diez mil grados sobre la tierra, diez mil soles dirán. el asfalto arderá, un profundo desorden reinará, una ciudad entonces será destruida y se convertirá en cenizas. Vegetaciones nuevas surgen de la arena, cuatro estudiantes esperan juntos una muerte fraternal y legendaria. Los cuatro brazos del estuario en delta del río Ota se vacían y se llenan a la hora habitual de agua fresca y abundantes peces grises o azules. según la hora y las estaciones. La gente ya no mira por las orillas fangosas la lenta subida de la mares. de los siete brazos del estuario en el delta del río Ota. me encuentro contigo, me acuerdo de ti ¿quién eres?.. me matas, me das placer ¿cómo saber que esta ciudad estaba hecha para el amor? ¿cómo saber que tu cuerpo estaba hecho para mi?. Me gustas, que acontecimiento, me gustas. Que lentitud.. de repente.. que dulzura. No puedes saber.. me matas, me das placer. Tengo tiempo te lo ruego devórame, porqué no tu, en esta ciudad, en esta noche.. tan parecida a las demás.. como para confundirla

Hi-ro-shi-ma: Habla, sigue hablando.. dentro de unos años cuando te hayas olvidado.. y que otras historias como esta.. que por la fuerza de la costumbre todavía ocurren.. me acordaré de ti, como del olvido del amor en sí… pensaré en esta historia como en el horror del olvido.. yo lo sé

Nevers: Aléjate

Hi-ro-shi-ma: Todavía no es el día

Nevers: No, es probable que nos muramos sin habernos vuelto a ver

Hiroshima: Es probable Oui, salvo quizá un día  la guerra…

Nevers: Oui,  la guerra…

(extracto)

LAS MANOS NEGATIVAS

Marguerite Duras


Ante el océano

bajo el acantilado

sobre la pared de granito

esas manos

abiertas

Azules

Y negras

Del azul del agua

Del negro de la noche

El hombre entró solo en la gruta

frente al océano

Todas las manos tienen el mismo tamaño

estaba solo

El hombre solo en la gruta miró

en el ruido

en el ruido del mar

la inmensidad de las cosas

Y gritó

A ti que tienes nombre, a ti que has sido dotada de una identidad

te amo

Esas manos

del azul del agua

del negro del cielo

Planas

Posadas descuartizadas sobre el granito gris

Para que alguien las vea

Yo soy el que llama

Yo soy quien llamaba, quien gritaba hacía treinta

mil años

Te amo

Grito que quiero amarte, te amo

Amaré a quien quiera que oiga mis gritos

Sobre la tierra vacía quedarán estas manos sobre la pared de

granito frente al rugido del océano

Insostenible

Ya nadie oirá

Ni verá

Treinta mil años

Esas manos, negras

La refracción de la luz sobre el mar hace temblar

la pared de la piedra

Soy alguien, soy el que llamaba, el que

gritaba en esta luz blanca

El deseo

la palabra aún no ha sido inventada

Miró la inmensidad de las cosas en el fragor

de las olas, la inmensidad de su fuerza

después gritó

bajo sus pies los bosques de Europa,

sin fin

Se yergue en el centro de la piedra

de los pasillos

de los caminos de piedra

de todas partes

A ti que tienes nombre, a ti que has sido dotada de una identidad

te amo con un amor indefinido

Había que descender del acantilado

vencer el miedo

El viento sopla desde el continente, empuja

al océano

Las olas luchan contra el viento

Avanzan

ralentizadas por su fuerza

y llegan con paciencia

a la pared

Todo se rompe

Te amo más que tú a mí

Amaría a quienquiera que me oyese gritar que

te amo

Treinta mil años

Llamo

Llamo a quien me responda

Quiero amarte, te amo

Desde hace treinta mil años grito frente al mar al

Espectro blanco

Soy el que grita que te ama, a ti


 

Marguerite Duras

…[ ] Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos.

La escritura es lo desconocido. Antes de escribir no sabemos nada de lo que vamos a escribir. Y con total lucidez.

Si se supiera algo de lo que se va a escribir antes de hacerlo, antes de escribir, nunca se escribiría. No valdría la pena.

Algunos escritores están asustados. Tienen miedo de escribir. Lo que ha ocurrido en mi caso, quizás haya sido que nunca he tenido miedo de ese miedo.

La duda, la duda es escribir.

Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido.

Sigue habiendo generaciones muertas que hacen libros pudibundos, sin poso alguno, sin noche. Sin silencio. Dicho de otro modo: sin auténtico autor. Pero no libros que se incrusten en el pensamiento y que hablen del duelo profundo de toda la vida, el lugar común de todo pensamiento.

La soledad siempre está acompañada de la locura. Lo sé. La locura no se ve. A veces sólo se la presiente.

Viviendo así como le digo, en esa soledad, a la larga hay peligros a los que uno se expone. Es inevitable. En cuanto el ser humano está solo cae en la sinrazón. Lo creo. Creo que la persona entregada a si misma está ya atacada por la locura porque en el brote del deliro personal nada la detiene.

El suicidio está en la soledad de un escritor. Uno está solo incluso en su propia soledad. Siempre inconcebible. Siempre peligrosa. Sí, un precio que hay que pagar por haber osado salir y gritar.

En una casa, se está tan solo que a veces se está perdido.

La soledad, la soledad también significa: o la muerte o el libro.

Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que sólo la escritura te salvará.

Aunque sea inútil, creo que, con todo, es necesario llorar. Porque la desesperación es tangible. El recuerdo de la desesperación permanece. A veces mata.

No llorar nunca es no vivir.

Dejamos de conocer a la gente que conocemos y creemos haber esperado a quienes no conocemos.

No creo a la gente que dice: ‘He roto mi manuscrito, lo he tirado’. No lo creo. O bien lo que estaba escrito no existía para los demás, o no era un libro. Y uno siempre sabe lo que no es un libro.”  …[ ]

Marioneta de Papel

Fando y Lis

Rauli

He transcrito las siguientes líneas que corresponden al guión de Fernando Arrabal realizado en la película “Fando y Lis”, del director Alejandro Jodorowsky.

fando y lisEl no-amor, oculto tras los pliegues de la apariencia, la hipocresía y la simulación

Dirección: Alejandro Jodorowsky

Guión: Fernando Arrabal

Acto I

El árbol se refujio en la hoja


Niño: Juguemos!

Padre: Bueno, yo soy un pianista.

Niño: Si tú eres un gran pianista y te corto un brazo qué haces

Padre: Me dedico a pintar

Niño: Y si eres un gran pintor y te corto el otro brazo qué haces

Padre: Me dedico a bailar

Niño: Y si eres un gran bailarín y te corto las piernas qué haces

Padre: Me dedico a cantar

Niño: Y si eres un gran cantante y te corto la garganta qué haces

Padre: … M… como estoy muerto pido que con mi piel se fabrique un hermozo tambor

Niño: Y si quemo el tambor qué haces

Padre: Me convierto en una nube que tome todas las formas

Niño: Y si la nube se disuelve qué haces

Padre: Me convierto en lluvia y hago que nazcan todas las hiervas

Niño: … M… ganaste! – me sentiré muy solo el día que no estes.

Padre: Si algún día te sientes solo busca la maravillosa ciudad de Tar. Si sabes buscarla, la encontrarás. Y cuando llegues a Tar la gente te traerá vino y soda. Y podrás jugar con una caja de música que tiene manivela. Ayudarás en la vendimia, y recogerás el escorpión que se esconde bajo la piedra blanca. Conocerás la eternidad y verás el pájaro que cada cien años bebe una gota de agua del océano. Cuando llegues a Tar, comprenderás la vida. Y serás gato y fénix y cisne y elefante y niño y anciano y estarás sólo y acompañado y amarás y serás amado y estarás aquí y allá y poseerás el sello de los sellos. Y a medida que caigas hacia el porvenir, sentirás que el éxtasis te posee, para ya no dejarte más.

(extracto)

Movimiento Pánico


Colectivo formado por Fernando Arrabal, el director de teatro chileno Alejandro Jodorowski y el pintor y actor francés Roland Topor , París, 1962.

Las primeras experiencias pre-pánicas parten de la dirección de Teatro de Vanguardia por Jodorowsky en Ciudad de México en torno a 1958/1959, así como de las obras del primer teatro de Arrabal, cuya cronológía el catedrático Torres Monreal establece entre 1953 y 1961.

Arrabal y Topor se conocen en París en 1960 y ese mismo año Jodorowsky llama a Arrabal a París (el chileno había dirigido obras del español en el país azteca) y viaja para conocerlo. Los tres artistas comienzan a frecuentar a André Breton en el café La Promenade de Venus, juntándose con los últimos miembros del surrealismo. Pero este movimiento ya estaba en decadencia y las divergencias generacionales eran palpables por lo que tras un año y medio o dos años de reuniones abandonan a Breton y montan las primeras reuniones pánicas por su cuenta, en el Café de la Paix, de París.

El nombre se inspira en el del dios Pan, el cual se manifiesta a través de tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad. Jodorowsky declara que el calificativo Pánico se le ocurrió a él (veáse el documental Arrabal, cineasta pánico) ya que creía que el movimiento debía tener un nombre propio, pues más que un epígono post-surrealista, se trataba de una especie de neo-Dadá.

«Entonces queríamos reírnos de la filosofía francesa, tan seria, aunque ahora, tal como está el mundo, deberíamos reírnos de la filosofía mundial, que no ha servido de nada», sostiene el propio Jodorowsky.

Equivalente a pluralidad-ubicuidad, el Movimiento Pánico es una intensa búsqueda por trascender la sociedad aristotélica y dejar un legado que impulse a la humanidad a una nueva perspectiva.

«El pánico es la crítica de la razón pura, es la pandilla sin leyes y sin mando, es la explosión de ‘pan’ (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento… loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la ‘seriedad’, es el canto a la falta de ambigüedad… Es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria de por medio… Y todo lo contrario», explica Fernando Arrabal, Premio Nacional de Teatro 2001.

En 1963, Arrabal dio una conferencia en Australia donde mostró las claves del Movimiento Pánico, definiéndolo como «una manera de expresión donde preside la confusión, el humor y el terror». Es un manifiesto muy parecido al del Surrealismo.

El Movimiento Pánico es una expresión artística que pretende anunciar la locura como supervivencia ante una sociedad en crisis de valores (la sociedad posmoderna). Sus autores sugieren un universo barroco, ostentoso, de un mundo delirante; una mezcla de contrarios: de amor y odio, tragedia y comedia, mal gusto y refinamiento estético, el sacrilegio y lo sagrado, lo individual y lo colectivo; el ritual ceremonial: en actos trascendentales de la vida; la visión onírica, y a veces cruel y satírica de la vida, la sinrazón del mundo; la repetición de las cosas, a veces se concibe el tiempo de manera circular.

El grupo hizo performances teatrales caóticos y surrealistas diseñadas para ser impactantes y encauzar las fuerzas destructivas hacia la paz y la belleza.

La coda del teatro pánico de Alejandro Jodorowsky se cierra por ahora con Ópera Pánica, la obra que concibió en familia alentado por sus hijos y que estrenó en Italia en 1993.

«Mis hijos Brontis, Cristóbal y Adán son todos actores, de modo que montamos una pieza escrita hace años: Ópera Pánica. La llevamos a Italia donde causó furor, la gente ríe del comienzo al final. El éxito se debe a la calidad de la obra, de la actuación y porque somos una familia. Una familia actuando unida pocas veces se ha visto en la vida», en palabras del autor.

Alejandro Jodorowsky disolvió el Movimiento Pánico en 1973, año en que estrenó su película La montaña sagrada en Estados UnidosLe panique, que aglutinaba diversos textos, de 1963 a 1973, de Jodorowsky, Arrabal, Topor y otros autores más jóvenes que se incorporaron después, además de un prólogo de Lis con el seudónimo de Dominique Sevrain y textos de autores clásicos como Baltasar Gracián o E.M. Cioran. mientras Arrabal y su esposa Luce Moreau, apodada Lis , publicaban en París el libro

El libro se publica primero en traducción italiana I Panici, Catania, Pellicanolibri, en 1972, y luego en francés en diciembre de 1973, erigiéndose como el manifiesto o compendio del movimiento Pánico. Quizá esta tentación del matrimonio Arrabal de institucionalizar o academizar el movimiento fue lo que motivó a Jodorowsky a disolverlo, además de que por aquel entonces no vivía en París, sino en Estados Unidos, más preocupado del mundo del cine y de sus experiencias contraculturales, hippies y del desarrollo de la conciencia.


El pánico arrabaliano

by Orange

Tras un primer teatro cercano a la poética absurda (a la poética, y no al componente ideológico de las piezas de Beckett e Ionesco) -con el que cosechó grandes éxitos- Fernando Arrabal se embarca en la aventura de la creación pánica, tomando de ella aquellos elementos que le eran válidos para plantear sobre las tablas sus principales preocupaciones. De ahí que para entender el pánico arrabaliano tengamos que partir de su componente psicodramático, que toma forma en la exposición del conflicto yo/superyo “El psicodrama deja paso al psicosociodrama. El venero profundo del pánico empieza a agostarse en el momento de mayor dominio de su retórica”. Al tratar este asunto se ha discutido mucho sobre el peso del biografismo en la obra de Fernando Arrabal; no cabe duda de que ese peso existe, si bien no debemos caer en la tentación de considerar las piezas dramáticas arrabalianas como una mera transcripción de la memoria. Hay de por medio una reelaboración de esta memoria, en la que el azar juega un papel primordial; además, no podemos dejar a un lado la creación de todo un universo ficcional articulado a través de un orden dramático.

La mayoría de las obras pánicas de Arrabal muestran  un protagonista masculino que habita un espacio cerrado; aquí surge la figura materna como elemento opresor, ya sea explícitamente (es decir, con la presencia física de la madre) v.gr. El gran ceremonial, ya sea implícitamente v.gr. El arquitecto y el emperador de Asiria. La madre es la personificación del superyo, y su principal tarea es proteger al yo de los peligros del mundo exterior. Este control materno -ya de por sí opresivo- se radicalizará cuando el personaje se encuentre con el otro, normalmente un personaje femenino; entre el yo y la mujer comenzará una relación caracterizada por el binomio erotismo/sadismo. Si para el yo esta relación supone una posible vía de libertad, para la figura materna es una notoria amenaza al “statu quo”.

Otro personaje que, si bien no suele aparecer físicamente en las obras de Arrabal, juega un papel fundamental en las tramas: nos referimos a la figura del padre, silenciada por la madre y reclamada de continuo por el yo.

Por medio de esta trabazón argumental, tan propia (pero no única) del pánico arrabaliano, se pueden entender mejor el resto de las características de esta etapa creativa del autor melillense:

  • Origen y concepción libres de censuras.
  • Predominio de las fijaciones y de las imágenes oníricas.
  • Acentuación de los comportamientos sádicos.
  • Base sagrada.
  • Tendencia a la forma ceremonial y al teatro total.

La finalidad del pánico arrabaliano parece dirigirse a la obtención de la catarsis. Ahora bien, no una catarsis en el sentido tradicional del término -purificar las pasiones por medio del temor y la compasión-; la catarsis pánica lo que pretende es acabar con el carácter negativo del que están cargadas las pasiones, para así poder librarse del complejo de culpa tan característico del yo en el teatro arrabaliano.

Por último, no podemos dejar de hablar de la ceremonia pánica. Torres Monreal define la ceremonia “como la secuencia, o serie de secuencias, cuyos componentes se ordenan según un ritual previo, codificado, estableciendo un modo de comunicación en el que las significaciones primarias se ven espontáneamente transcendidas en un plano simbólico”. En este sentido, Arrabal hace de la ceremonia la expresión formal del pánico, con lo que logra que la acción se convierta en ritual, y los personajes en oficiantes. El pánico se sustenta así sobre una base sagrada, idea que cobra aún más fuerza al comprobar que el tipo de ceremonia que con más frecuencia imita Arrabal es el de la Iglesia católica. Además, como en toda ceremonia, los elementos presentes en la escena adquieren un valor simbólico; por lo tanto, no es exagerado afirmar que el lenguaje escénico arrabaliano se equipara de esta forma a la liturgia religiosa.

Finalmente, podemos concluir que la intención última de la ceremonia pánica sería “mover al público, no a pensar como intenta Brecht, sino a entrar en contacto con la realidad primordial de su propia psique, a través de una depuración del lenguaje escénico que busca un terreno común entre el espectador y la escena .

Entrevista a Fernando Arrabal

by Javier Esteban


P: ¿Es Dios un ludópata?

R: Se es ateo ¡por sorteo! Como me ha tocado vivir aquí y ahora observo que, hoy, para mi gremio, Dios existe aún menos que Pinocho. Los más juiciosos bromean y argumentan que el Supremo Hacedor creó al hombre entre dos partidas de ajedrez. Con una jaqueca tremenda. En cuanto a la vida… suponen que la ha programado un delfín en su ordenador cubierto de ceniza.

Personalmente rezo todas las mañanas. Borges en Tokyo me confesó que él (tan agnóstico como yo, ¡pobre de mí!) también lo hacía porque… “se lo prometí a mi madre”. Rezo con la esperanza de recuperar la fe que tuve a los diez y ocho años cuando, a punto de entrar en la Compañía de Jesús, una mañana se me apareció (o creí que se me apareció) la Virgen.

(Y mientras tanto, y a lo suyo, el creyente astigmático sodomiza en Ibiza a la miope atea para intercambiar puntos de vista, a lo bestia.)

P: ¿Cuál sería su definición de inmortalidad?

R: Futuro en busca de porvenir.

P: ¿Daría Ud. permiso para ser clonado en vida?

R: Antes del parto, después del parto, vivo o muerto, feto o cadáver se hace se hará o se hizo de mi cuerpo lo que está mandado que se haga: me vacuno cuando me lo exigen, lleno declaraciones cuando me lo piden y solicito documentos cuando me lo ordenan. No atravieso frontera alguna, ni llamo por teléfono una sola vez, ni compro un chupete, sin que quede en registros oficiales, segundo por segundo.

P: Esgrima por cortesía un argumento no teológico ni humanista contra la clonación

R: El físico termodinámico hostil a la investigación de hoy diría: “Es el resultado de una ciencia, como la mecánica cuántica, que viola la lógica”.

P: ¿Qué obra nos recomienda para conocer el origen del Universo?

R: Si el orgasmo se asemejara a la descripción que de él se da en ciertas novelas y ensayos de hoy, creo que recordaría al big-bang original.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la conciencia y la voluntad de poder?

R: ¡Ojalá! Que los sometidos se rebelen al fin.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la fe, la esperanza y la caridad?

R: “La fuerza bruta de la memoria” vence sistemáticamente a la “inteligencia artificial”… porque el ordenador no cree ni en Jehova ni en Cristo ni en Mahoma. Pero en presencia de tanta miseria espiritual las tres virtudes teologales ¿se nutren de fervor incluso en la pantalla?

P: La Utopía ¿está superada definitivamente?

R: Es uno de los monstruos más repugnantes y sanguinarios de siempre. Los griegos la llamaron “quimera”: era un pajarraco de mal agüero con pico de harpía y cola de víbora. Tras el paso (hoy como ayer) de este bicharraco solo queda miseria y campos de concentración.

(Para vivir a costa de los demás un simpático demagogo ha inventado una fabulosa utopía destinada a liberar a pobres probos y a parados pelados. Para poder verlos desde su lujosa mansión (donde vive rodeado de secretarias desnudas) sus ayos y lacayos le han confeccionado un teleobjetivo de larguísima distancia).

P: ¿Preferiría Ud. jugar su última partida de ajedrez con el artefacto más desarrollado o con un semidios?

R: No me gusta quedarme a medias. Preferiría jugar con Dios ¡y ganarle! Para no llegar a este extremo irreverente Steinitz, campeón del mundo de 1886 a 1894, cuando jugaba contra El (en las aceras de Nueva York) le regalaba, por devoción, un caballo. Fischer, el campeón de hoy (desde el 1º de septiembre de 1972) reconoció que conseguiría hacer tablas con el Supremo Hacedor únicamente si tuviera la ventaja de jugar con blancas.

P: Qué opina de la pareja Picasso – Dalí

R: Picasso, con razón, es el patrón cultural de España, como un Santiago bis. En la batalla de Clavijo el apóstol mostró su eficacia, en el seno del ejército cristiano, como el pintor mostró su disciplina durante los años del estalinismo. Gracias a su estricta militancia (al totalitario partido que controlaba en ese momento el arte) protegió su portentosa obra artística.

Dalí, por el contrario, se negó a enrolarse en aquella máquina implacable. Por ello sus vetadores le han calumniado y negado. A Dalí le interesaron las hipótesis científicas audaces y las especulaciones filosóficas sorprendentes más que la protección de su obra artística.

(¿Por qué el servilismo voluntario suscita tal plaga de plagios?).

P: ¿con quién preferiría Ud. naufragar en una isla?

R: Con un ser de la inteligencia de la matemática Sophie Germain o de Sócrates, con la bondad de Buda o de Catalina de Siena y el encanto de Confucio o de la jovencísima Hildegard.

P: ¿Hay en estos momentos algún movimiento universal en las artes?

R: El de siempre: el que impone su orden conformista y diaboliza a rebeldes e insumisos.

(Me gustaría conocer la última previsión que escribirá el científico racional el día anterior al fin del mundo).

P: Háblenos del movimiento Pánico

R: En 1963 Jodorowsky, Topor y yo, tras tres años de asistencia casi diaria al grupo surrealista, creamos el “pánico”.

El “pánico” es la crítica de la razón pura, es la pan-dilla sin leyes y sin mando (cualquiera se puede decir miembro del grupo e incluso fundador de él), es la explosión de “pan” (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento… loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la “seriedad”, es el canto a la fatal ambigüedad, es la voluntad de aportar nociones que se creían despreciables al mundo de lo “grave” zapando al mismo tiempo los valores establecidos, es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria por medio…

… y todo lo contrario.

P: ¿Conoce Ud. el teatro alternativo actual en España?

Lo leo como la obra alterativa de mis alter ego. Es el teatro de los herederos de Cervantes y de Valle-Inclán. Estoy convencido de que, contrariamente a ellos, se representarán sus obras. Y que van a alterar el orden cultural (¡que tan bien saben alternar!).

P: ¿Cuándo estrena su próxima obra de teatro?

R: (Tras reir feliz, Arrabal responde) Como decíamos ayer… ¡inminentemente!

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Marioneta de Papel