Andrei Rublev

Film by Tarkovski

Transcrito por Rauli

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(Teófanes el Griego y Kirill)

min 21:25

= ¿Hay alguien en casa?

= Usted sólo vino para ver

= Si, para ver

= Entonces mire, pronto estaremos acabados

= Entonces usted es Teófanes el Griego

= Porqué me mira, mire para allá ¿de dónde es usted?

= Del monasterio Andronnikov

= ¿Monasterio Andronnikov?, por casualidad no será usted Andrei Rublev

= No

= Oí a todos elogiar a ese Andrei Rublev

= Él es bueno, pero no tanto así. Que colores tan delicados, oh señor…

= Porqué se detuvo de elogiarme, continúe

= No puedo, no encuentro las palabras correctas… Konstantin kostechevsky tenía razón cuando dijo… “apenas aquellos con la verdadera percepción pueden alcanzar su esencia”, entretanto de Andrei yo diré, él es como un hermano para mi. Es aclamado, es verdad, el pinta bien, con sutileza. Pero hay algo faltando en su trabajo. No hay algo maravilloso, no hay fe que venga de lo profundo de su alma. No hay simplicidad. Como dijo Epiphanius en la vida de santo Sergueius, “Simplicidad sin regocijo” lo sagrado es así. “Simplicidad sin regocijo”

= Veo que usted es un hombre sabio

= Si fuera verdad sería una bendición. Pero si alguien es ignorante ¿no es mejor ser guiado por el corazón?

= En mucha sabiduría hay mucho sufrimiento

= Dicen que usted pinta deprisa

= Si trabajara de otra forma quedaría hastiado, una vez gaste una semana en una imagen

=¿Y usted la tiró?

=No, use la tela para amasar repollos… es todo tan aburrido, tengo pupilos y asistentes en abundancia pero ninguno sirve. Ellos no saben ni leer ni escribir. Ayúdeme, sea mi asistente

= No ría de mi

= No estoy riendo, en la primavera preciso pintar la iglesia de la asunción en Moscu y no tengo asistentes para hacerlo. El techo está siendo construido, ¿usted entiende?

= Entiendo, pero yo no sería capaz

= Iré a enseñarle ¿ya preparó usted un muro? es inteligente, hasta estos idiotas consiguen preparar uno

= Yo dije, no es definitivo. Es usted quien sabe. Pero es bueno que no cambie de idea, pues yo guardo rencor

= Puedo cambiar de idea pero será un pecado para usted

= Un monje desconocido se le aparece a usted, y a usted le gusta el hecho de poder conversar con él sobre libros… y decide llevarlo consigo y favorecerlo. Pero no he leído un libro hace años y ni quiero hacerlo

= ¿Y porqué?

= Es otro mi camino

= Vió… y usted no quiere ayudar. Moriré en breve

= No debe decir eso

= La otra noche soñé con un ángel. El dijo: venga conmigo. Yo respondí: moriré en breve sin usted…. ¿va a cambiar de idea?

= Apenas con una condición

= Lo que usted quiera ¿dinero?, le daré la mitad de mi salario, ¿está bien?

= No, yo trabajaré gratis, si usted mismo viene al monasterio Andronnikov a buscarme, frente a la comunidad, la hermandad y frente a Andrei Rublev. Entonces yo deberé servirle como un esclavo, como un perro, hasta el final de mis días

=¿Cuál es tu nombre?

=Kirill

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(luego, pasado los días Kirill reflexiona en la habitación del monasterio)

voz en off:

“Siente el jubilo de tu alma muchacho y deja a tu corazón festejar los días de tu juventud. Camina con tu corazón y ve con tus ojos. Pero no olvides que por tus actos Dios te juzgará. Recuerda ahora a tu creador en los días de tu juventud, antes que vengan los tiempos de aprobación. Llegaran  próximos a los días en que dirás… no me complazco en ellos. Recuerda ahora a tu creador, antes que el cordón de plata sea suelto, el vaso dorado sea quebrado, el cántaro aplastado en la frente o la rueda quebrada en el pozo. Entonces el polvo volverá a la tierra como era y el espíritu volverá a Dios que lo creo. “vanidad de las vanidades” dijo el pregonero, “todo es vanidad”

“Las palabras de los sabios son como las bendiciones y las palabras de los eruditos son como clavos martillados hasta el fondo por un pastor. Por lo tanto hijo, debes separarte de esos libros producidos hace un sin fin, mucho estudio impone desgaste en la carne. Dejemos de oír las conclusiones del asunto en su totalidad. Teme a Dios y obedece sus mandamientos, pues para el hombre eso es todo”

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(Teófanes el Griego y Andrei Rublev)

= Dígame con honestidad ¿el pueblo es o no ignorante?… y ¿es o no es?

= Son ignorantes, pero que culpa hay en ello

= Es la propia estupidez, acaso nunca peco de ignorante

= Todos lo hemos hecho

= Yo también, Dios nos perdone. Está  llegando la ultima sentencia, arderán como velas. Escriba mis palabras, uno acusará al otro de sus pecados para defenderse

=¿Cómo puede pintar con tales ideas y hasta aceptar la glorificación? Me torne un ermitaño, viví en una caverna…

= Yo sirvo a Dios no al hombre… y sobre la oración. Lo que hoy es orado mañana es burlado. Ellos te olvidarán, me olvidarán, olvidarán todo. Vanidad y cenizas, peores cosas ya fueron olvidadas. La humanidad ya cometió actos de estupidez y villanía… y ahora no hace mas que repetirlos. Todo es un ciclo eterno que se repite siempre. Si Jesús volviese a la tierra lo crucificarían nuevamente

= Es claro que si apenas el mal fuese recordado, usted nunca estaría feliz en presencia de Dios. Tal vez debamos olvidar algunas cosas, pero no todo. Usted sabe… yo no se como decirlo

= Entonces calle y escuche. Recuerde el viejo testamento. Jesús enseñó al pueblo en los templos. Para que ellos se reunieran más tarde para matarlo, crucifíquenlo ellos gritaban, crucifíquenlo. ¿y los discípulos? Judas lo vendió, Pedro lo negó. Todos huyeron, en tanto eran los mejores

= Pero ellos se arrepintieron

= Eso fue después cuando ya era demasiado tarde

= Nunca es tarde para el arrepentimiento. Usted piensa que las personas sólo pueden hacer el bien. Claro que las personas practican el mal, pero no se puede culpar a todos, es difícil y pecaminoso creo. Judas vendió a cristo y quién lo compró, personas. ¿Quién acusó a cristo? los escribanos y los hipócritas que no pudieron encontrar testigos por mas que intentaron ¿quién atestiguaría contra este inocente? Mas tarde encontraron traidores

= Fueron encontrados inmediatamente, y no solo uno sino dos

= Los hipócritas eran maestros en fraudes, educados. Ellos estudiaban para ganar poder, para ganar ventaja sobre la ignorancia del pueblo, precisamos recordar que ellos eran pueblo, de la misma sangre, de la misma tierra. El mal está en todas partes alguien siempre irá a venderlo por treinta piezas de plata. Nuevos infortunios asolarán constantemente al campesino, los enemigos, la enfermedad, la plaga y ellos trabajar, trabajar y trabajar cargando la cruz de la resignación, sin desesperarse, en silencio y pacientes. Ellos sólo piden a Dios tener fuerzas suficientes. Entonces ¿Cómo podría Dios no perdonarlos por su ignorancia? usted mismo lo sabe, a veces está cansado y encuentra una mirada humana en la multitud y todo se torna mas leve ¿no es así? usted habló de Jesús, tal vez el halla nacido para conciliar a Dios y al hombre y si murió en la cruz es porque había sido premeditado, y su crucifixión y muerte fueron voluntad de Dios. Eso traería la ira sobre aquellos que lo crucificaron, pero de aquellos que lo amaban, si estuviesen cerca de él en aquel momento, pues lo amaban como apenas pueden amar los hombres. Pero si él los hubiese abandonado por su propia voluntad. Demostraría injusticia o tal vez crueldad. Tal vez aquellos que lo crucificaron lo amasen pues ayudaron en el plan divino.

= ¿Usted entiende lo que está diciendo? …ellos lo exiliarán, y renovarán sus  figuras

= ¿No es verdad? …también usted dice siempre lo que piensa

= Pero no soy monje, soy un hombre libre

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Día Santo, primavera de 1408.

Min 56:47

Andrei Rublev (biografía del pintor medieval)

Film by A. Tarkovski

 

(Андрей Рублёв) (1966)

MARIONETA DE PAPEL

David Aniñir, poeta Mapuche.

Entrevista

Macarena Gallo 

 

Hasta hace poco el poeta David Aniñir Guilitratro (39) trabajaba como enfierrador en una construcción. Una labor pesada que lo dejaba muerto todos los días. Y sin muchas ganas de escribir sus poesías, unos poemas que no quieren ser poemas y que tienen más pinta de prosa. La vida doble de trabajador de la construcción y escritor lo terminó por colapsar. “tengo una suerte de amor y odio con el oficio de obrero”. Tiene todo mi respeto, pero ahora quiero colocar dentro del contexto social al poeta y al escritor que desarrolla las letras y este trabajo me deja pa la cagá. Sin las energías y motivaciones para poder estar en un proceso de creación poética, dice el autor de Mapurbe, venganza a raíz. Sin embargo, está consciente que más temprano que tarde volverá a la contru. Siempre he estado en el vaivén de ir y volver. De alguna manera, la contru es una bestia que me ha servido para parar la olla. Me gustaría no volver, pero siempre está ahí latente.

Esta experiencia te sirvió para desmarcarte de la poesía tradicional mapuche y contar cómo es la vivencia de un mapuche en la urbe.

Claro. La mayoría de los mapuche que llegó a la ciudad tuvo que conformarse con ser empleada doméstica, panadero u obrero, como en mi caso. Quienes nacimos en la ciudad, somos producto de este despojo provocado por un modelo económico de usurpaciones de tierras. Mis padres tuvieron que emigrar a la fuerza y no llegaron a Las Condes (Santiago de Chile), sino a las poblaciones periféricas. Frente a esa realidad, el mapuche se ha ido autoidentificando como mapuche urbano. Esa realidad es la que fundó mi poética, que no es un adorno para instalarse como florero dentro de la fauna folclórica del cómo nos miran a los mapuche.

¿Cómo?

Tal como dice Pedro Cayuqueo, nos muestran como la postal de la lanza, el trarilonco y la ruca. Mi poesía es totalmente crítica y reflexiva. Cuando era chico, uno de los elementos que entró en mi ser fue redescubrir que era mapuche.

¿Te negabas como mapuche?

No. Sabía que era mapuche, porque era súper notorio cuando decían en clases ¡David Aniñir Guilitraro!, los hueones se burlaban de mi apellido, decían que tenía el pelo chuzo y que era un indio culiao. Era una hueá que había asumido desde mi infancia, pero en la juventud me di cuenta del peso de ser mapuche. Viví una doble discriminación. Pues vivía en  una población que era marginal, donde más encima me discriminaban por ser mapuche.

¿Y cómo es el panorama actual?

Distinto. Ya es normal ver peñis moviéndose en la ciudad cagados de la risa. Tenemos problemas, pero el tema de la identidad está más asumido.

¿Y cómo son vistos ustedes por los mapuches que viven aún en comunidades en el sur?

Obviamente sigue siendo mal visto vivir acá. Hay muchos sectores de mapuches a los que se les hace imposible asumir que existen mapuches urbanos, que forman parte de la garra blanca (hinchada de futbol del equipo Colo-Colo), que tienen bandas de rock, que participan en colectivos punketas o hasta en grupos de reggetoneros. Muchos están ocupando elementos de la cultura dominante, pero de manera estratégica, para incrementar el desarrollo, la identidad y el sentido de pertenencia con nuestro pueblo. Es completamente lógico ocupar estrategias que tienen el enemigo para sobrevivir. Siento que era necesario refrescar a las nuevas generaciones.

¿Por qué necesario?

Todas las culturas se van transformando. Se van situando de acuerdo a la realidad que les toca vivir. De alguna manera, a nosotros nos afectó culturalmente el tema de la lengua y hay que hacer esfuerzos para que no se pierda. Yo aprendí en el colegio francés, inglés, castellano y nada de mapudungún. Nos han negado nuestro idioma. Por otro lado, muchos de nuestros padres no quisieron hablar más mapudungún cuando vieron que ellos mismos y sus hijos eran discriminados. Fue un choque fuerte, yo soy parte de esa generación media analfabeta, pero tengo algunos códigos que me hacen comunicarme.

Como el flaitedungún

Es una forma de resignificarme. Por eso tiene sentido y lógica. Es el balbuceo que hay entre lo que rescatamos de nuestra alma mater del mapuche, con unos visos de inglés, lenguaje del coa chileno y el hablar flaite. Entonces la identidad se reconstruye con nuevas formas de expresar esa identidad que incluye todos estos modismos.

¿Por qué reflejas tanto odio por Santiago en tus mapuchemas?

La centralización que existe acá, donde todo el poder económico ha estado distante de las realidades que hay en regiones, es una mierda. Si estamos asumiendo esta realidad, me gustaría vivir en Valparaíso. Lo charcha de Santiago es que es un hoyo.

Tienes un sentido poema-homenaje a Santiago en cien palabras, que dice “conchadesumadre, conshesumadre, chuhahetumare, rechuchatumare, shetumare”

Es un poema súper simple con una carga fuerte. Es conchasumadrear a Santiago. Este odio por Santiago se debe a que desde  acá nos fueron a cagar al sur. Todo se operó desde acá y ahora el Estado se hace el hueón. Este odio no es contra los santiaguinos, sino contra el aparataje de estos hueones que históricamente han disparado a nuestro pueblo y generado una violencia injustificable.

Mapurbe tiene un subtítulo “venganza a raíz”, ¿contra quién es esa venganza?

Es una venganza poética contra el dominante, la Iglesia, el Estado, el poder económico, el poder militar, el poder político que ha conspirado y se ha coludido para lacerar a nuestro pueblo. La realidad de nuestra historia nos dice que fue con sangre que nos cagaron y nos siguen cagando aún. Nuestros peñis se la siguen jugando. Y frente a eso uno no puede estar tranquilo ni en buena onda, sino que hay que vengarse, los peñis están en cana. Hay hueones que se han quedado con un territorio inmenso que nos pertenece. Los hueones de Figueroa, Angelini y Matte se han hecho ricos con nuestras tierras.

¿Qué representan ellos?

Son unos ladrones, no pueden ser tan care raja. Representan el poder económico coludido con el poder político y judicial más toda la manga de hueones que está en los poderes facticos y los perros que son los milicos. A este país culiao no le interesa nuestra historicidad. Por eso no hace nada. Hay mucho llanto, dolor y pena hueón.

¿Cómo vez la huelga de hambre mapuche?

Los hueones quieren meternos a la cárcel. Pero no tienen muchos argumentos. Así ha sido siempre.  Y quienes están sufriendo las consecuencias más brutales de este modelo de mierda son los peñis encarcelados que están en huelga. Me afecta mucho eso. Me da rabia que los peñis se tengan que enfrentar a los perros milicos para reivindicar la historia de nuestro pueblo. En el imaginario está quedando que los mapuche somos terroristas, quemabosques, incendiarios. Qué más inventarán. Esas denominaciones absurdas me huelen a Hinzpeter y todos sus ministros fascistas. Tienen una fantasía enorme esos hueones, quizá han visto mucha película o están asesorados por puros nazis

¿Cómo?

Aquí hay una lucha política y esos hueones saben que los argumentos que tenemos están fundados en nuestra historia y ellos no tienen ninguno que puedan sustentar. Los únicos muertos que tenemos son nuestros, ellos son los terroristas no nosotros. Acá el conflicto va a estallar nuevamente cuando muera otro mártir. Me gustaría saber dónde están los muertos del otro lado, dónde están las bombas, la preparación paramilitar que dicen tienen nuestros peñis o los recursos de Osama Bin Laden para ayudarnos en la lucha…

¿Notas alguna diferencia en cómo han tratado el tema mapuche la derecha y la concertación?

No. Este gobierno no ha hecho nada distinto, son los mismos hueones de siempre, ahora es más brutal, y no ha habido ninguna posibilidad ni voluntad política de los gobiernos para con los derechos y las necesidades del pueblo mapuche. Al contrario, tienen a niños presos, una niña exiliada, un niño que anda fugado por la montaña… eso da rabia.

¿Cómo ha sido recibida tu poética en el mundo poético mapuche más tradicionalista?

Hay todavía poetas que escriben de la ruca, del zorzal, la flor y del río. Yo hablo del río, pero del Mapocho.

¿Cómo vez la poesía mapuche actual? ¿Tienes alguna cercanía con Jaime Huenún, Leonel Lienlaf o Elicura Chihuailaf?

Me gustan mucho los poemas cortos de Lienlaf, la narrativa poética media prosaica de Huenún y la cosmovisión de donde la mires de Chihuailaf. Pero no se mimetizan con mi poética, no tienen por dónde. Yo hablo desde lo coloquial, desde la calle, desde la vida pateada, la vida al tajo, la vida al borde con contextos totalmente crudos y ácidos. No es el tradicionalismo que evoca la realidad del campo como hacen los poemas de Elicura, Huenún y Lienlaf. Lo mío viene a refrescar eso, pero también se funda en esos poetas observadores de nuestro pasado. Estoy en completa confrontación con el castellano, la gramática y las formas de escribir.

Marioneta de Papel

Rauli

Más de Mar

I

Una gran sequía es tu voz, umbral de una cuerda es el pórtico de tu voz. Donde caminan palabras sin soga, hacia un fondo, en inminente caída. A los pies de un verdugo, lejos de la incredulidad: tus ojos, antes colmados de lívida impresión. Óvalos donde duermes verdaderamente, colmada de idiomas embriagantes, aún inmune a la turbación. Yaces en tus sílabas, en un prolongado silencio como virtud, en un ancho mundo de historias imposibles, con voluptuosidad, sin remiendos de pequeñez.

No has creído en nada. Por tanto, no me queda más que declarar tu extinción sin remedio. Cuando la noche arroja tigres que despedazan los sueños, sé finalmente quien eres: vacío. La última palabra para ti es la imposibilidad. Y aún en el silencio, retumba la voz. En la abstracción de tu desnudez, en el rapto, ausente, en la contemplación de tus labios, tus labios en tu voz.

II

La violencia nos acedia, cuerpos tras una nube candente en opulencia, mártires trágicos al fondo de un espejo caen. Una actriz sin emoción dirige el acto, mecánica y demandante se fascina a expensas de grandes líneas. Diálogos de estatuas desconsoladas, con  expresión desafiante en espectáculo.

La tierra se abre ante la determinación. Un montaje espléndido e inusual se levanta, entre dardos de lenguas y espadas. A orillas la gente espera el resultado de la ocupación fantástica, la representación pública, como árboles en llamas.

III

Violento es el miedo en las mentes, y en las vírgenes sus delicias, letras prescritas que hago mías. Amor que no he encontrado, así como quisiera hallarlo.

 

Rauli

Rauli

Cauzulor

Reclamo la pertenencia de tus ojos, que se enfrentan, en distintas eras, a los vientos conquistadores de las direcciones del mar. Contemplativos bosques sobrevivientes de un viaje inseguro.

A un costado del ciprés, el aromo, el Arrayán. Una palabra que cae de otro árbol, cuando el viento nace, cuando el viento crece. ¿Acaso puede un pueblo sobrevivir sin la palabra? Habla el gran viento Ckuri, interpelando a los hombres libres, cuando se despliegan lenguas multicolor, que todo condensan, todo disipan.

Como persuadirte de la magnitud natural, pequeño, escucha. La ilusión aparenta formas fantásticas, otro radio es la inmensidad, cuando florece sabia, la tierra viva.

Reconoce a tiempo la vida, como yo reconozco el terror o la barbarie. Hay quienes sofocan el pulso de las palabras. Levanta tu intuición más nata, donde sea que te encuentres, analista del tiempo. Sobreponte al miedo, con mirada de proeza intangible.

Cambia la dirección del viento, el puma sigiloso desciende, nos acompaña.

II

La ignorancia es para algunos del todo negativa, grandilocuente búsqueda el conocimiento, lucidez inexorable. Mejor la intuición inofensiva, desentrañando la mortandad que llevamos dentro.

Hay una degeneración en el pensamiento, la verdad un oportunismo; fuera del registro de la voz. Ante la indagatoria, farsas con símil de certezas, ante el sufrimiento, artefactos de pomposidad y hedonismo. Imperio abrupto, sin tiempo para el misterio de la vida. 

Atrás la tierra de mis ancestros, lo sagrado en los elementos. Es mi piel una lava curtida, en el valle los corderos de mi padre pastan ¡madre mía! Demonios danzan.

La espera termina, hojas que se pagan en manda, matiz cálido de altura y desolación duermen.

Vértigo es la orilla volcánica, gigantes planetarios nos observan, humos y ¡hayes! Te dedican este canto, llamado cauzulor, de la lengua nuestra. Respeto a los antepasados que nos protegen, curativa mente.

III

Me declaro facción que se redime, atravesado el umbral. Habito una franja que no reconoce raíces, y en el orbe la cosa no es mejor. Soy Igual a todas las especies y anhelo ver la semilla crecer, suavidad de una mano, risa de niños.

Nos quieren culpar por pertenecer al origen. Voy ausente, en la lejanía natural y pasiva. Vuelvo a éste punto, derribo artilugios con el Waki. Pido perdón por todas mis ofensas y las de aquellos que desconocen el camino antiguo. Danzo círculos alegres, en la frontera de mi corazón. Suenan instrumentos, igual al  viento y todas las aguas.

 

Rauli

 

Rauli

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Nuestra naturaleza

A las palabras definitivas se escapa.

Si preguntas quién soy,

Quedo desprovisto de toda identidad,

En la experiencia de mi presencia y el vacío.

Comparto mundo con el aniquilador.

Y entre gentes se  mueve libre mi ignorancia,

Abriéndose paso,

Tal como es.

Quisiera reconocer el pensamiento cuando surge,

Con la intención de entregar, para ti, alguna claridad.

En cambio,

Veo ideas como dibujos diluidos en las  aguas de su originación.

Y dormido me engañan los perniciosos patrones de la mente

Sin poder atrapar perfumes de esencias.

Naga[i] de los mares,

No hay acción posible.

Oyente del Dharma[ii],

Observo como todo pasa

Mientras danza por los aires la pesada cabeza de dragón.

Llego al refugio hogar del alma

Y cae en parcialidad la comprensión adormecida.

Dham[iii] salgo de tus puertas

Al sin camino de los bosques,

Nado perdido en el Samsara[iv].

Una orilla desértica se levanta,

Con incandescencias de frío lacerante.

Mallku Achachila[v] abre en altura ojos de lago turquesa

Matices púrpuras,

Bóvedas planetarias,

Señales cósmicas,

Vidas estelares.

Avanzo en el contraste

Encendiendo estrellas de fuego azul

Anidadas entre las rocas

Cuando el ruido ha sido combatido

En las miradas salvajes, en los oídos del grito

Se ilumina un árbol que pende en las alturas

Extendiendo raíces hacia los cielos,

Con diferentes himnos de oración en sus hojas.

 

Apocalípticas del sueño

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[i] Mitología hinduista, Nagás: semidioses inferiores con forma de serpiente.

[ii] Del sánscrito védico sig. religión eterna (sanatana dharma), orden social, virtud, mérito, ley universal de la naturaleza que se encuentra en cada individuo y en todo el universo.  Manifestada por movimientos regulares y cíclicos. En el budismo dharma (entendido como doctrina) se dividió en sutras, vinayas y abhidharma. El dharma es uno de las tres joyas (mani) o tesoros junto con Buda y Shanga. «triple refugio»:

En la shanga me refugio

en el dharma me refugio

en el Buda me refugio

y por ellos actúo.

[iii] Del sánscrito védico sig. lugar sagrado

[iv] Del sánscrito védico sig.  el ciclo de nacimiento, vida, muerte y reencarnación

[v] Del Aymara sig. espíritu de las montañas, representa la cumbre, no sólo geográfica, sino también jerárquica; por ello también se denomina Mallku a un tipo de autoridad política, que junto a la T’alla, son autoridades de la marka (un tipo de organización regionales). Mallku es el espíritu y la fuerza de las montañas y una presencia poderosa en las alturas, la cual encuentra su representación en el cóndor. Mallku se convierte en el relacionador de la vida de los hombres y mujeres en el aka pacha (tiempo y espacio de hoy) con el alax pacha (tiempo y el espacio sideral del más allá). En el plano más cotidiano de la vida social, el Mallku es el relacionador de los hombres y mujeres con los apus (los cerros sagrados) o los espíritus y las fuerzas de la vida de las montañas. Los Aymaras hablan y dialogan respetuosamente con el Mallku, y realizan su culto en la falda del cerro. Dentro del concepto de los seres sobrehumanos, los Achachilas forman, junto con la pachamama, la categoría más importante. Son los grandes protectores del pueblo Aymara y de cada comunidad local. Como las montañas y los cerros, que son sus moradas, abrigan al hombre. Existe una relación filial entre los Aymaras y los Achachilas, porque estos últimos son los espíritus de sus antepasados lejanos, que siguen permaneciendo cerca a su pueblo, supervigilando la vida de los suyos, comparten sus sufrimientos y sus penas, y les colman de sus bendiciones. Los hombres les pagan por todo esto, respetándoles y ofreciéndoles oraciones y ofrendas.

Marioneta de Papel

Rauli

Ignición

I

Sufro de carácter utópico, la forma irrealizable. Oh! Arte dramática, ilusión sustitutiva, inmaterial en la palabra. Sin afán de pensamiento o predicción, te preparo con la imagen viva, que doblega la tensión de tu encanto, del cual no me libero. ¿Qué es lo que reverencio hasta el temor, si permaneces inalterable? Nos acecha el peligro, el fin que no estremece, el fracaso de las consideraciones filosóficas.

No renuncia en mí lo severo, a cambio de maneras o estereotipos. Aún sin retratar absolutamente la ausencia, abrazo el júbilo de la juventud, festejando en los ojos. Porque conocer es otro camino, de palabras como clavos martillados hasta el fondo. Que se oxidan y que poco importan.

Preciso buscar fuera del misterio, de la impostura. La experiencia universal que nos abandona, a la cual nos acercamos lentamente, casi reptantes. Dibujo líneas que se alteran con lo medular expuesto, en un breve espacio, vulnerable, que ya no está.

Dime si perdura la levitud, el silencio, cuando se escapa del pecho estremeciendo. Con brillos de paisajes, cuando el agua cae, golpea, se levanta.

Cómo saber si estas viva o muerta, si despiertas a la naturaleza, como nunca hasta entonces en mi imaginación vacía.

En última libertad, me deshago de la imagen inexorable, y traspaso la melancolía, porque desde algún lugar escucho un victorioso ¡sí!, que pinta una luz, distinta en cada ocasión.

II

Son tus ojos dos fotografías de una sutileza quebrantada. Persistentes destellos que no se extinguen en la oscuridad. En cambio, la imagen inconmovible es la decadencia que no refleja nada. La hipocresía que no advierte, más que el margen, de una pulsión que no libera.

Mayor ímpetu es violencia; el deseo entre las manos, con grietas como ríos. Aludes de la desesperación, donde brota la impaciencia, húmeda, de una cascada que palpita.

No puede ser de otra manera, la desesperación. Algo queda, lo intangible ¿adónde va? Todo se ha perdido; una plegaria inocente y magnífica. Un teatro blanco, flores azules, el halo de los labios, sobre la lengua dulce y cálida, cuando expira.

Nuestro pensamiento es una posibilidad efímera. Una lluvia que disipa historias sin registro. Titiritero enemigo caótico es el miedo, más trágico contra nosotros. Cae al fondo la desnudez. ¡Arriba! Como un cielo, te llamo, sin que sea necesario entender el vértigo de mis ojos fulminantes, mi sonido masculino.

No hay más detalle plateado o del mejor púrpura, que amanezca en la noche aparentando el día. Más bien el ánimo viajando en tu piel. Entre las caras del mundo, en pleno conflicto. Con diademas del recuerdo en la memoria.

Bésame antes de caer, porque la caída es fuego y guerra. La última ilusión al final de la noche, cuando el recuerdo se extingue. ¿Qué podemos hacer? dejar de fingir, marcharse ante el fracaso de la plenitud. Acudir a la naturaleza, ajena a toda pasión o diminutos destinos.

No podría ser de otra manera, mi primer y único sueño. Resultó otra vez, eternidad, imperio de las luces.

III

Ante el derrotero indescifrable, la simplicidad más bella. Desnuda, amante, cortinas de luz en medio de los cuerpos. Sin timbres de voz, extintos en la memoria.

He tenido una revelación, lirios blancos, cerise, thulian.  

Mi mano flamea ¡Ahora! ¿Dónde está la muerte? sino el olvido.

 

Rauli

Marioneta de Papel

Rauli

Koán

I

Mantengo un secreto vivo habitando de niño. Suenan tambores dorados, se despiertan pájaros en temporada de lluvia. Volando entre la fertilidad inocente, fecunda. Todo pende de un hilo, como ondas de un manto casi ausente, en la memoria.

Conflicto es el drama humano, lánguidos velos entre máscaras y ornamentos, hipnosis de pensamientos, espontáneos. Habitantes de una soledad mental ya contenida, se enfrentan con bregas de apego a lo transitorio. Diferenciando con carreras de ingenio, lo uno de lo otro.

La luz es una lámpara que extiende caminos, se pierden inescrutables las partículas de lo inmediato. Antes del borde, el giro cíclico, el retorno, metáfora que nada abandona. Otra dimensión es el lapsus, como si morir fuera algo, un descansar en la espera, detenido sin miramientos de imposibilidad, renegando del olvido.

Menester es manejar la palabra, cuando formas sutiles ocasionan el desespero, turbulencias de pasatiempo sin asombro. 

Reivindicar es una guerra, en lo tribal del camino, sube el humo de hojas y dialectos, resolviendo palabras, abrigando otras necesidades.

Suenan instrumentos, el pastor sacude el cielo y la tierra, espantando a los enemigos. Son maestros en el camino, arroyo cuyas aguas son a veces cristalinas y a veces turbias, cuyo fluir es a veces liso y a veces abrupto. Pero que no se confinan al capullo tejido por los  pensamientos. 

II

Antiguos observadores de estrellas, interpretan condiciones de naturaleza viva. Movimientos de geometría materna, paren fulminantes rayos en la profundidad del cielo.

Quién soy, quién dejaré de ser, en lo creado de un vínculo en el tiempo. Las señales son  indescifrables crónicas del sueño. 

Limpio mi cabeza, se extienden espirales blancos. Un día salí caminando hasta una cima, con un título inmerecido, al desconcierto de las gentes. Una anciana cuida sus animales, vestigios de sabia; no hay otro habitante en la ladera, encaminando rebaños, con sonidos de Tarka, abriendo portales.

He aprendido otros cantos, se fuga una última claridad, una semilla en el centro de un fruto maduro. Desperté una mañana sin presidiarios del pensamiento, clavando la imágen en los ojos mentales. Paisajes perdidos, montículos de ruinas desconsoladas, en velos de camuflaje polvoriento, soplando, tronando, en la inclinación de un cerro negro. A mi alrededor cruces caídas, arquetípicas se sostienen entre piedras que sobreviven en su forma, sepia difuminado de un espacio olvidado en el umbral.

Qué significa lo que ya no es, mientras observo como arrastra el viento silbando conmiseración. Piedras reminiscentes, en un desierto habitando como  significado. Te abandono cuadro heroico, a tus pies otros gigantes duermen, cuerpos de imperio sobrecogido, mientras traslado a otro  rincón la mente en el alma.

III

Es mi palabra una tempestad de arrebato súbito, letras caminando el acantilado de tus ojos lunares. Caen extinguiendo antorchas extraviadas en la noche interminable. Es el recuerdo que baja de la montaña, es el olvido que sube de los mares. Golpea las puertas de tu pecho, quema tu ágata; arden hojas de un gran árbol en la bastedad.

Observas persianas con un loto blanco en la imaginación, combates sentencias que derribo con malabares de palabras. Obnubilada en la extrañeza de una hazaña anterior, se estiran líneas con vientos deformes, se arremolinan, prófugas de unas manos.

Me haces pasar por muerto, y me llamas, incluso en los pensamiento, me llamas. Sucede que salgo de lo eterno, el invierno se acaba, la sombra no cubre todos los rincones de la casa, donde se hablan cualidades de la luz. Suenan campanas, ¿Cuál es la diferencia entre mi cuerpo y el tuyo? Es verdad, me levanto, lenta es la muerte en la memoria.

Las imágenes se suceden como hojas que cortan la piel. Afuera el viento atraviesa las copas como un grito, mares que borran la espuma del camino. Soy la visión de tu profundo interés, creativa atracción de tu brillo carmesí, matiz dorado de fina textura, acuarela del Asia.

Te incendias cada noche, cada mañana. como luciérnaga o el relámpago. Eres la fantasía, extrañeza de la sangre desde que mordí tus labios. Me atrapas en la materia, y lates depredando la conciencia, como enigma de epifanía. 

La vista es arrobadora, en la inmensidad de lo que existe. Mapas que sortean el horizonte de tus piernas. Dulce abismo que flagela y purifica, seda de tu alabastro perfumado, translúcido, florece, placentera.

Me sobrecoge el ánimo tu holocausto, sucede que ya no sucumbo al deseo, tu pertenencia. Pericia de palabras que se enfrentan, el viento arremete nuevamente, permeable, inexistente.

Dejas caer multicolores en la prismática de tu fertilidad, y brotas rasgando la piel. Bailarina del cielo, lates en lo que se manifiesta, sutileza desnuda de la mente. Es verdad,  luchas serena, cuando duerme en tu ceno, la semilla de mi lenguaje olvidado.

Rauli